Rusia neutraliza una oleada récord de más de 400 drones ucranianos con explosiones sobre Moscú y cierre de aeropuertos tras una noche de fuego cruzado que dejó 17 heridos en un edificio residencial. las fuerzas de defensa antiaérea de la Federación Rusa interceptaron y destruyeron durante el transcurso de la madrugada de este jueves 3 de septiembre de 2026 una colosal andanada de 416 vehículos aéreos no tripulados de largo alcance desplegados por las tropas ucranianas sobre 15 regiones territoriales, la península de Crimea y las aguas del mar Negro, según confirmaron portavoces del Ministerio de Defensa de Rusia y el alcalde moscovita Serguéi Sobianin.
Por lo tanto, la magnitud de la ofensiva aérea forzó la activación de alarmas de combate en el corazón de la capital rusa, donde se computó la neutralización de más de 60 aparatos de ala fija y se reportaron múltiples detonaciones en distritos del sector sur metropolitano.
Ante este escenario, la escalada bélica continuó manifestándose en ambos lados de la frontera tras registrarse paralelamente un violento impacto balístico nocturno de origen ruso contra una edificación residencial en el puerto ucraniano de Odesa, arrojando un saldo inicial de 17 personas heridas.
Ofensiva masiva con drones, detonaciones en Moscú y bloqueo del tráfico aéreo
En primer lugar, los partes castrenses del Estado Mayor ruso detallaron que la incursión ucraniana constituyó uno de los asaltos combinados más voluminosos de la confrontación moderna, empleando naves de diseño adaptado para penetrar cientos de kilómetros en profundidad y evadir los radares de vigilancia temprana en territorio fronterizo.
En este sentido, el regente municipal de Moscú, Serguéi Sobianin, confirmó que las baterías antiaéreas apostadas en el cinturón de seguridad destruyeron al menos 64 de estas aeronaves teledirigidas en la región capitalina, en una mañana en la que se escucharon cerca de una decena de estallidos defensivos que estremecieron a las comunidades periféricas.
Como consecuencia inmediata del peligro de impacto contra la navegación comercial, la Agencia Federal de Transporte Aéreo implementó de emergencia medidas de contingencia en los principales centros aeroportuarios metropolitanos:
Operaciones suspendidas de forma total en el Aeropuerto Internacional de Domodédovo, al sur de Moscú
Restricciones de aterrizaje y despegue en la terminal de Sheremétievo, situada al norte de la capital
Cómputo general de 416 aeronaves no tripuladas de ala fija derribadas en 15 regiones, Crimea y el mar Negro
Registro de 64 drones hostiles interceptados en el área metropolitana de la provincia moscovita
Incertidumbre operativa ante la evaluación técnica sobre si se registraron daños materiales en instalaciones
«Durante la pasada noche las defensas antiaéreas interceptaron y aniquilaron 416 drones ucranianos de ala fija en un amplio perímetro operativo para neutralizar las amenazas de largo alcance dirigidas hacia objetivos estratégicos», declaró la comandancia del Ministerio de Defensa ruso a través de sus canales oficiales de mensajería.
Por su parte, los equipos de peritaje de emergencia iniciaron la recolección de restos de fuselajes y cargas de fragmentación dispersas en áreas rurales para descartar artefactos sin detonar.
Bombardeo contra edificio en Odesa, balance de heridos y afectación de viviendas
Impacto en torre residencial y niños hospitalizados
Por su parte, la respuesta bélica en el frente sur dejó severos estragos urbanos en el litoral ucraniano luego de que proyectiles rusos impactaran de lleno contra un complejo habitacional de 21 pisos de altura ubicado en la ciudad portuaria de Odesa durante horas de la noche.
De manera paralela, el jefe de la Administración Militar regional, Serguí Lisak, denunció a través de sus redes institucionales que las detonaciones provocaron lesiones de diversa gravedad en al menos 17 civiles, confirmando la inclusión de tres niños entre los afectados que tuvieron que ser evacuados de emergencia por las brigadas paramédicas hacia los centros asistenciales de la localidad.
Daños estructurales severos y vehículos destruidos
Al respecto, los reportes de los bomberos y los equipos de auxilio de Odesa constataron una amplia franja de destrucción concentrada entre los pisos 10 y 17 de la torre residencial, afectando gravemente decenas de apartamentos por la onda expansiva y originando focos de incendio en las áreas comunes.
Asimismo, varios automóviles que permanecían estacionados en los patios adyacentes del complejo quedaron reducidos a chatarra carbonizada por los fragmentos ardientes que cayeron desde las alturas.
Con información de EFE
