Valencia, 2 de septiembre de 2026-. Estados Unidos exhortó a sus aliados a finalizar cualquier nexo con el gobierno de Nicaragua luego de que ese país le prohibiera la participación en las elecciones a la oposición.
En un comunicado oficial, el secretario de Estado, Marco Rubio, llamó a «poner fin de inmediato a las operaciones habituales con esta brutal dictadura» encabezada por el presidente Daniel Ortega y su esposa y copresidenta, Rosario Murillo.
Estados Unidos exhortó a sus aliados a finalizar cualquier nexo con el gobierno de Nicaragua luego de que ese país le prohibiera la participación en las elecciones a la oposición
El jefe de la diplomacia estadounidense advirtió que las administraciones que niegan los derechos inalienables de sus ciudadanos no deben gozar de los mismos beneficios económicos o políticos que los gobiernos comprometidos con la defensa de la paz hemisférica.
Washington ha incrementado en los últimos meses la presión diplomática y financiera sobre Managua, implementando sanciones directas contra las principales figuras del Ejecutivo y buscando movilizar a los países aliados en América Latina.
Antecedentes de control político y social
Daniel Ortega, un exguerrillero izquierdista de 80 años, y su esposa ejercen el poder de forma absoluta y mantienen un férreo control sobre la sociedad nicaragüense.
Este escenario de tensión institucional se consolidó tras las masivas protestas de 2018, cuya represión estatal dejó un saldo aproximado de 300 personas fallecidas, de acuerdo con los registros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), además de provocar el exilio de cientos de miles de ciudadanos.
