Rafael Correa exige a Daniel Noboa pedir disculpas a México y entregar a Jorge Glas para terminar dos años de ruptura diplomática. El expresidente de Ecuador, Rafael Correa, aseveró este miércoles 2 de septiembre de 2026 que el restablecimiento formal de los lazos diplomáticos entre su país y los Estados Unidos Mexicanos exige de manera inaplazable que la administración de Daniel Noboa ofrezca una disculpa de Estado, indemnice los perjuicios causados por la irrupción policial en la Embajada mexicana en Quito y concrete la entrega del exvicepresidente Jorge Glas.
Por lo tanto, el exmandatario suramericano catalogó el asalto a la sede diplomática perpetrado en abril de 2024 como un atropello gravísimo e inédito en los anales del derecho internacional, argumentando que la incursión fue planificada y consumada directamente por los aparatos de seguridad bajo mandato del Ejecutivo ecuatoriano.
Ante este escenario, el dirigente político descartó que exista alguna posibilidad real de distensión bilateral mientras Noboa continúe en el poder, remarcando que Ecuador ha sido el actor más perjudicado por el aislamiento frente a la segunda mayor economía latinoamericana.
Condiciones diplomáticas, postura de Sheinbaum y aislamiento de Quito
En primer lugar, durante una conversación sostenida con la agencia de noticias EFE en Ciudad de México, Correa insistió en que la entrega de Jorge Glas —a quien el Estado mexicano le había reconocido el estatus de asilado político antes de su captura forzosa— constituye el punto de partida indispensable para evaluar una eventual reanudación de los canales oficiales entre ambas naciones.
En este sentido, la posición del líder progresista coincide plenamente con los lineamientos ratificados en julio por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien descartó una normalización anticipada de los vínculos al recordar que cualquier Estado soberano del orbe habría quebrado nexos ante una invasión armada a su territorio diplomático.
- Condiciones fijadas por Correa Disculpas públicas formales, reparación integral de daños por el asalto a la embajada y entrega inmediata del exvicepresidente Jorge Glas a México.
- Período de distanciamiento Dos años ininterrumpidos de ruptura diplomática oficial entre Quito y Ciudad de México.
- Calificación del hecho Acción gravísima y sin precedentes por haber sido ordenada por el poder político y ejecutada por fuerzas del Estado.
- Postura de Claudia Sheinbaum Ratificación del cese de relaciones bilaterales por la violación a la soberanía de la sede diplomática en Quito.
- Consecuencias económicas Mayor perjuicio estructural para Ecuador debido a la pérdida de interlocución con la segunda potencia económica regional.
«Debe entregar a Jorge Glas a México para ver si se puede empezar a restablecer las relaciones bilaterales; Noboa tiene que ofrecer una gran disculpa por un hecho gravísimo que carece de precedentes en el continente», sentenció el expresidente Rafael Correa durante su comparecencia ante los medios.
Por su parte, los tribunales y paneles jurídicos regionales mantienen abiertos los expedientes sobre las violaciones a los tratados de asilo y la Convención de Viena.
Disputa ideológica continental, narrativa de seguridad y responsabilidad del elector
Pugna entre bloques y discurso sobre el orden público
Por su parte, Correa contextualizó el conflicto bilateral dentro del tablero geopolítico hemisférico, descartando que el reciente avance de las fuerzas de derecha represente una claudicación irreversible de los movimientos de izquierda, a los que situó al frente de colosos económicos como México y Brasil tras etapas de coincidencia en Colombia, Argentina y Chile.
De manera paralela, el exgobernante advirtió que el sector conservador ha instrumentalizado el miedo colectivo vinculado con el auge de las bandas del crimen organizado, exhortando al progresismo a recuperar sin complejos las banderas del orden, la disciplina, la seguridad ciudadana y la mano dura, articulándolas con el respeto a las garantías fundamentales, las labores de inteligencia policial y las políticas de desarrollo social.
Autocrítica al progresismo y corresponsabilidad ciudadana
Al respecto, el dirigente reflexionó sobre la necesidad de que la izquierda reconecte con la emoción popular para disputar con vigor conceptos como la libertad y la eficiencia técnica en la gestión pública, asegurando que a los proyectos transformadores no les falta la razón sino la pasión política.
Asimismo, Correa responsabilizó directamente al comportamiento de los votantes ante las urnas, advirtiendo que los reveses democráticos no responden exclusivamente al accionar de los partidos o de poderes hegemónicos foráneos, sino a la falta de cultura política en sectores sociales que respaldan candidaturas sin sopesar antecedentes ni propuestas viables.
Con información de EFE
