Cicpc detiene en Mérida a una enfermera que ocultó el cadáver de su bebé en los baños del Hospital Rafael Rangel tras provocarse el parto en su vivienda. Comisiones de la Delegación Municipal Mérida del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) detuvieron a una mujer de 34 años de edad, identificada como Maibiri Yuliany Dávila Ramírez, por su presunta responsabilidad en la muerte de su hija de 31 semanas de gestación y el posterior ocultamiento del cadáver dentro de una bolsa plástica.
Por lo tanto, el director general de la policía científica, comisario general Douglas Rico, detalló que el hallazgo del cuerpo se produjo en las instalaciones sanitarias del Hospital Tipo I Rafael Rangel, lugar donde la señalada laboraba como profesional de la enfermería.
Hallazgo en el centro asistencial, trabajo técnico-científico e inducción del parto
En primer lugar, los detectives de la policía civil iniciaron las investigaciones de rigor luego de que el personal de mantenimiento localizara los restos de la neonata abandonados en los baños del referido recinto hospitalario.
En este sentido, los análisis criminalísticos determinaron que Dávila Ramírez ejecutó maniobras traumáticas en su propia residencia, ubicada en el sector Pie del Pueblo de la población de Chachopo, parroquia Andrés Eloy Blanco, propinándose múltiples golpes en el área abdominal con el propósito deliberado de forzar la expulsión del feto.
«Las pesquisas técnico-científicas determinaron que la mujer se autoinfligió golpes en el abdomen en su vivienda de Chachopo para expulsar a la bebé de 31 semanas, quien nació con vida pero falleció a los pocos minutos por falta de atención médica, siendo posteriormente trasladada al hospital donde laboraba la acusada», precisó el reporte emitido por el director del Cicpc, Douglas Rico.
Por consiguiente, los médicos legistas constataron que la infante pereció poco después de nacer debido a su condición prematura extrema y a la ausencia deliberada de soporte asistencial básico.
Móvil social, descomposición del cuerpo y traslado al área de trabajo
Ocultamiento inicial en la vivienda y temores al entorno
Por su parte, los interrogatorios y peritajes determinaron que el embarazo derivó de una relación casual, circunstancia que la mujer mantuvo bajo estricto secreto ante sus familiares y allegados para no enfrentar el señalamiento de la comunidad.
De manera paralela, tras confirmarse el deceso de la pequeña, la señalada introdujo los restos biológicos dentro de una bolsa y los guardó en el interior de su habitación durante varias horas.
Traslado hacia el centro hospitalario y captura por el Ministerio Público
Al respecto, ante el avance del proceso de descomposición y los olores perceptibles en el inmueble, la mujer envolvió el paquete y lo trasladó directamente hacia su sitio de trabajo asistencial para deshacerse de la evidencia en los sanitarios. Asimismo, los funcionarios del cuerpo detectivesco ejecutaron la aprehensión inmediata de la implicada tras recopilar las pruebas testimoniales y biológicas en el centro de salud.
Con información de Notitarde
