Falleció el bebé que sufrió quemaduras en el Hospital de Barinas y que ya todo el personal de salud señalado salió en libertad. El recién nacido Ian Rodrigo Agudelo falleció la tarde de este viernes 28 de agosto tras permanecer varias semanas en estado crítico luego de haber sufrido severas quemaduras en el rostro y una de sus manos mientras se encontraba recluido en el área de Neonatología del Hospital Dr. Luis Razetti de Barinas, según confirmaron fuentes vinculadas al caso clínico.
El trágico desenlace reavivó la controversia médica y legal en torno al centro asistencial llanero, donde el desprendimiento de un dispositivo térmico artesanal derivó inicialmente en la detención e imputación de siete trabajadores sanitarios, quienes hoy, se encuentran libres.
Cuadro clínico inicial, accidente con lámpara improvisada y traslado privado
En primer lugar, el lactante había ingresado a la unidad neonatal tras un nacimiento prematuro con 35 semanas de gestación, presentando un cuadro de síndrome de dificultad respiratoria, sepsis neonatal temprana y una posterior infección bacteriana por Klebsiella spp., según consta en los informes consignados por el Colegio de Profesionales de la Enfermería de Barinas ante el Ministerio Público.
En este sentido, el lamentable suceso ocurrió cuando un sistema de calefacción improvisado —elaborado con un bombillo amarillo, una extensión eléctrica y cinta adhesiva ante la falta de incubadoras y lámparas térmicas reglamentarias— cedió y cayó sobre el infante.
«El bebé sufrió quemaduras en el rostro y sus extremidades cuando la lámpara artesanal se desprendió en medio de la precariedad de equipos; posteriormente fue trasladado a una clínica privada el 15 de agosto, donde permaneció intubado y bajo tratamiento de diálisis por falla renal hasta su fallecimiento», detallaron los reportes médicos y familiares.
Por consiguiente, el padre del menor, José Ignacio Agudelo, denunció presuntas fallas en la atención posterior y cuestionó las condiciones de bioseguridad del hospital público.
Las organizaciones sindicales y colegios profesionales del sector salud protagonizaron masivas jornadas de protesta y marchas de calle en Barinas para rechazar lo que consideran una injusta criminalización del personal asistencial frente a fallas atribuibles al Estado. De manera paralela, los manifestantes portaron pancartas con consignas como «La falta de insumos no es culpa de los médicos» y «El gremio sana, el sistema abandona», exigiendo que las investigaciones penales incorporen la evaluación integral de las carencias materiales del hospital.
Sobrecarga laboral y denuncias formales
Al respecto, el Colegio de Enfermería alertó que para el momento del accidente tres enfermeras estaban a cargo de doce recién nacidos en estado crítico, sin contar con equipos térmicos suficientes ni insumos de protección adecuados. Asimismo, las representaciones gremiales formalizaron denuncias ante la Fiscalía General, la Defensoría del Pueblo y el Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales (Inpsasel) para exigir una auditoría urgente sobre las deficiencias de infraestructura y equipamiento en el Hospital Razetti.
Con información de El Pitazo
