Moscú niega planes de atacar a la OTAN y acusa a Europa de «hostilidad» tras la sorpresiva visita del director de la CIA y las amenazas de represalias militares contra el Reino Unido. El Kremlin desmintió este jueves 27 de agosto que la Federación Rusa prepare una ofensiva militar contra algún Estado miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), al tiempo que responsabilizó a las potencias europeas de mantener una postura agresiva contra la seguridad de Moscú.
Por lo tanto, el portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, catalogó durante su conferencia de prensa diaria estas acusaciones occidentales como «historias de terror» carentes de sustento fáctico, en un momento marcado por la inédita visita a suelo ruso del director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe.
Ante este escenario, el cruce de acusaciones y las fricciones armamentísticas agudizan la tensión en el este europeo.
Drones en suelo europeo, advertencias a Londres y la reunión del jefe de la CIA
En primer lugar, la respuesta del Ejecutivo ruso surge tras las denuncias formuladas por los gobiernos de Alemania, Rumania, Polonia y las repúblicas bálticas, cuyas autoridades reportaron la caída e impacto de drones de presunta fabricación rusa en sus respectivos territorios durante las últimas semanas.
En este sentido, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, emplazó al Reino Unido a detener sus suministros bélicos a Kiev, advirtiendo que Moscú responderá atacando cualquier instalación o equipo británico dentro o fuera de Ucrania si continúan los bombardeos contra la retaguardia rusa con tecnología de Londres.
«Últimamente se publican muchas historias de terror que no tienen nada que ver con la realidad ni con las intenciones rusas; el país enfrenta una política muy agresiva por parte de los países europeos y quien diga lo contrario tergiversa los hechos», remarcó Dmitri Peskov ante los medios de comunicación.
Por consiguiente, el jefe del Servicio de Espionaje Exterior ruso (SVR), Serguéi Narishkin, reconoció que sostuvo un diálogo sobre temas «delicados» de seguridad hemisférica durante el encuentro reservado que mantuvo con el titular de la CIA.
Estancamiento diplomático, treguas rechazadas y mediación internacional
Diálogos congelados desde febrero
Por su parte, el Kremlin descartó tener conocimiento sobre una supuesta reanudación de las negociaciones de paz para el mes de septiembre, desmintiendo las declaraciones recientes del jefe de la administración presidencial ucraniana, Kirilo Budánov.
De manera paralela, las mesas de negociación entre ambas naciones con facilitación estadounidense permanecen paralizadas desde febrero pasado, coincidiendo temporalmente con el inicio del conflicto en Irán, aunque ambas delegaciones mantienen canales técnicos de trabajo activos con la Casa Blanca.
Negativa a las propuestas de cese de hostilidades
Al respecto, el mandatario Vladímir Putin rechazó formalmente las últimas propuestas presentadas por Kiev para establecer una tregua aérea y marítima temporal, calificando las iniciativas como «exóticas» y acusando a las fuerzas ucranianas de abrir una escalada incontrolable mediante ataques sostenidos a infraestructuras en territorio ruso. Asimismo, la administración rusa justificó la continuidad de sus operaciones militares como la única vía disponible para blindar sus fronteras estratégicas ante la falta de garantías de no agresión.
Con información de EFE
