El colapso de glaciares en Nepal enciende las alarmas en los Andes peruanos ante el riesgo de desborde en 58 lagunas y la amenaza de un aluvión histórico. El Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem) de Perú alertó este jueves 27 de agosto que al menos 58 lagunas situadas en los Andes peruanos presentan un riesgo «muy alto» de desbordamiento violento debido a la inestabilidad de las masas de hielo circundantes.
Por lo tanto, los científicos advirtieron que eventuales desprendimientos de rocas y bloques glaciares podrían replicar desastres como el ocurrido recientemente en el Himalaya nepalí. Frente a esta situación, la Laguna Parón, ubicada a 4.200 metros de altitud en la Cordillera Blanca dentro de la región Áncash, encabeza la lista como el cuerpo de agua de mayor peligrosidad para las poblaciones andinas.
Inestabilidad en el Huascarán, memoria del sismo de 1970 y zonas en peligro
En primer lugar, la directora de Investigación en Glaciares del Inaigem, Paola Moschella, retomó en declaraciones a la emisora RPP las conclusiones de las evaluaciones técnicas de la entidad a propósito de la emergencia en Asia. En este sentido, la funcionaria detalló que uno de los puntos más vulnerables se localiza en el nevado Huascarán —la cumbre más elevada de Perú con 6.768 metros sobre el nivel del mar— debido a fracturas e inestabilidad detectadas en sectores de sus picos norte y sur.
«Los desprendimientos desde el pico norte o sur del Huascarán podrían generar un escenario similar al terremoto de Áncash de 1970, cuando un aluvión sepultó a Yungay y dejó más de 15.000 muertos; los modelamientos confirman que entre cientos y miles de personas resultarían afectadas», precisó Paola Moschella.
Por consiguiente, los expertos realizan simulaciones por computadora para prever la trayectoria exacta que seguiría una masa de lodo y agua sobre los valles habitados.
La amenaza sobre Huaraz, sistemas de alerta temprana y el espejo de Nepal
Vulnerabilidad en la laguna Palcacocha y protocolos de mitigación
Por su parte, el informe técnico señala como otro foco de extrema preocupación a la laguna Palcacocha, ubicada en las inmediaciones de la ciudad de Huaraz, capital de Áncash. Los especialistas explicaron que el impacto de una gran masa de hielo sobre este embalse natural desataría olas gigantescas que empujarían el agua con fuerza destructiva hacia el casco urbano ladera abajo.
De manera paralela, el Inaigem desarrolla mapas de zonificación de peligro y brinda asistencia técnica a los gobiernos locales para estructurar sistemas de alerta temprana y planes de contingencia eficaces.
La catástrofe en el Himalaya como antecedente directo
Al respecto, la alarma institucional coincide con la devastadora riada que golpeó este miércoles el distrito nepalí de Rasuwa en la frontera con el Tíbet, donde las autoridades registran 389 fallecidos en Nepal, tres en territorio chino y cerca de 1.400 desaparecidos. Las investigaciones determinaron que el siniestro se originó por el colapso de un glaciar a más de 5.200 metros de altitud, cuyo desprendimiento provocó una señal sísmica de magnitud 5,2 antes de arrasar valles e infraestructuras completas.
Para cerrar, los equipos de glaciología del Inaigem y las autoridades regionales de Áncash mantendrán inspecciones de campo durante las próximas semanas para verificar el comportamiento de las represas naturales en la Cordillera Blanca.
Con información de Alberto News
