Japón conmemora 81 años del ataque atómico en Hiroshima ante las crecientes tensiones con China y un inédito debate nacional sobre la posible revisión de sus principios antinucleares. A 81 años del lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima, Japón afronta un complejo reto para sostener su histórico activismo pacifista frente a las crecientes amenazas de seguridad regional y la expansión militar de China. Ciertamente, durante el acto conmemorativo de este jueves, la primera ministra Sanae Takaichi reiteró que la nación asiática debe liderar la ruta global hacia la erradicación del armamento atómico.
Postura ambigua del Ejecutivo, tensión regional y el principio de «no introducción»
Al respecto, la jefa de Gobierno optó por la cautela durante la posterior rueda de prensa al evitar confirmar si los tres principios antinucleares (no poseer, no fabricar y no permitir el ingreso de este armamento) se mantendrán intactos en el nuevo plan de defensa. Analistas sostienen que el aislamiento ante vecinos con capacidad nuclear como Corea del Norte, Rusia y China obliga a un debate impostergable. Sin embargo, el asunto despierta posturas divididas dentro del espectro político.
«Si no se trata el tema sin tabúes, ningún país puede asegurar ya su propia seguridad él solo», advirtió el ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, durante una reciente gira oficial en Bruselas.
Efectivamente, sectores conservadores del Partido Liberal Democrático y del Partido de la Innovación de Japón sugieren evaluar si se debe permitir a Estados Unidos instalar armamento estratégico en suelo nipón bajo la figura de «disuasión extendida». Por este motivo, el profesor Nobumasa Akiyama de la Universidad de Hitotsubashi aclara que existe apertura para discutir la regla de «no introducción», aunque precisa que discutir la medida no implica un respaldo popular masivo. La mayoría de la ciudadanía rechaza un esquema similar al de la OTAN.
Análisis experto, prioridades convencionales y la influencia de los conflictos globales
Enfoque en defensa convencional y capacidades operativas
Por lo tanto, especialistas en seguridad consideran poco probable la instalación física de ojivas estadounidenses en el corto plazo. Hirohito Ogi, analista del Instituto de Geoeconomía (IOG), destaca que la prioridad estratégica de Tokio debe centrarse en ampliar el inventario de misiles y desarrollar drones militares, al tiempo que recuerda que Washington no considera como «introducción» el tránsito de sus submarinos nucleares por aguas territoriales niponas.
El impacto de la guerra en Ucrania y las maniobras de China
Por otra parte, la invasión rusa a Ucrania y el despliegue de misiles chinos cerca de Taiwán en 2022 catalizaron la discusión pública sobre disuasión y desarme. Akiyama expone que el conflicto europeo demonstrated para algunos los riesgos de depender exclusivamente del respaldo de un aliado, mientras que para otros ratificó la urgencia del desarme total. No obstante, Ogi remarca que la mayor preocupación para el archipiélago proviene del entorno de Pekín.
Con información de EFE
