Reapertura petrolera abre nuevo escenario. Las expectativas de una transición política radical en Venezuela han dado paso a un escenario de cohabitación entre el oficialismo chavista y sectores vinculados al movimiento MAGA en Estados Unidos. En este contexto, Washington desmontó parte del esquema de sanciones que limitaba la operación de petroleras extranjeras.
Compañías como Shell y Repsol podrán retomar actividades en el país. Asimismo, Chevron se prepara para duplicar su producción.
Este proceso genera expectativas sobre una recuperación económica gradual. Sin embargo, los flujos petroleros estarán bajo supervisión de la Administración de Donald Trump.
Según el economista Asdrúbal Oliveros, Estados Unidos podría controlar hasta 70% de los recursos generados. Esto implicaría mayor vigilancia sobre el destino de las divisas y menor discrecionalidad en su asignación.
Reapertura petrolera abre nuevo escenario
El nuevo esquema cambiario funcionaría de forma similar al aplicado con Chevron hasta el año pasado. Parte de los petrodólares se vendería al sistema bancario para subastas dirigidas a importadores prioritarios.
El sector petrolero representa al menos un tercio del PIB venezolano. Además, aporta más de 80% de las divisas por exportación de crudo.
Empresas de servicios como SLB y Halliburton han manifestado interés en regresar a la Faja del Orinoco.
En paralelo, el sistema financiero requiere una reconexión internacional. El levantamiento de sanciones facilitaría el regreso de bancos corresponsales y nuevas fuentes de capital.
La Asamblea Nacional impulsa reformas en hidrocarburos, minería y telecomunicaciones. No obstante, analistas advierten que la recuperación dependerá de estabilidad política, seguridad jurídica y voluntad de reformas estructurales sostenidas.
Con información El País España
