Valencia, 12 de febrero de 2026-. Petro aseguró que Colombia importará «gas venezolano muchísimo más barato». El mandatario explicó que su país planea importar gas desde Venezuela para reducir los costos internos del energético.
Petro afirmó que esta decisión responde a un contexto en el que Venezuela ha abierto su sector de hidrocarburos a inversión extranjera y privada.
Petro aseguró que Colombia importará «gas venezolano muchísimo más barato»
El jefe de Estado declaró: “Vamos a traer gas venezolano muchísimo más barato”, durante la entrega de tierras a familias campesinas.
La iniciativa busca disminuir los precios que paga Colombia por el suministro actual, al tiempo que impulsa una mayor integración energética con el país vecino.
Petro también mencionó ante sus ministros la posibilidad de proyectos compartidos en energía eléctrica, conexiones y transporte de gas.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, señaló que las negociaciones para importar gas empezarán cuando entren en vigencia licencias otorgadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) de Estados Unidos.
Ese marco regulatorio estadounidense permitiría avanzar en intercambios que incluyan energía eléctrica y conexiones binacionales.
Contexto regional y apertura energética
La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó recientemente una reforma a la Ley de Hidrocarburos que abre el sector al capital extranjero, después de años de control estatal.
La presidenta encargada venezolana, Delcy Rodríguez, estimó que los ingresos por venta de crudo podrían aumentar un 37 % en 2026.
Esa reforma ha generado señales de apertura en el mercado energético y ha motivado encuentros con empresas internacionales.
En paralelo, el Gobierno colombiano ha explorado la reactivación de gasoductos y conexiones eléctricas con su vecino, lo que facilitaría futuros intercambios de gas y energía.
Retos y perspectivas
Aunque la importación se anuncia como una alternativa más económica, expertos han señalado que la infraestructura actual requiere inversiones y mantenimiento para operar a plena capacidad.
En 2007, Colombia y Venezuela acordaron la compraventa de gas mediante el Gasoducto Transcaribeño Antonio Ricaurte, que dejó de funcionar en 2015.
Este histórico ducto podría volver a usarse si se encuentra financiación y acuerdos técnicos adecuados.
El enfoque de Petro también contempla el uso de energía eléctrica limpia producida en Colombia y alianzas industriales, como con empresas petroquímicas de la región.
