Valencia, 11 de febrero de 2026-. Guatemala anunció la salida de médicos cubanos ante la presión de Estados Unidos. El gobierno guatemalteco anunció que comenzará este año la terminación gradual de la brigada médica cubana.
El grupo estaba compuesto por 412 trabajadores, incluidos 333 médicos, distribuidos en hospitales y centros de salud de todo el país.
El Ministerio de Salud indicó que la decisión responde a un “análisis técnico” para fortalecer el sistema sanitario nacional.
Se implementará un plan de sustitución por fases, con más personal local y redistribución de médicos en zonas rurales.
Durante casi tres décadas, los médicos cubanos atendieron comunidades remotas e indígenas que habían sido desatendidas tras la guerra civil.
El programa comenzó en 1998 bajo el gobierno de Álvaro Arzú y se mantuvo como una fuente de ingresos clave para Cuba.
Guatemala anunció la salida de médicos cubanos ante la presión de Estados Unidos
La retirada de médicos cubanos ocurre bajo la presión de la administración de Donald Trump.
Estados Unidos ha instado a varios países de la región a finalizar las brigadas médicas cubanas, incluyendo Paraguay, Bahamas y Guyana.
Marco Rubio, senador estadounidense, criticó que las misiones médicas “enriquecen a Cuba y privan a sus ciudadanos de atención necesaria”.
En Guatemala, la cooperación con Estados Unidos también incluyó acuerdos comerciales y colaboración en temas penitenciarios y migratorios.
El Ministerio de Salud aseguró que la transición no afectará la continuidad de los servicios médicos esenciales.
Se implementarán incentivos para que médicos locales cubran puestos en áreas de difícil acceso y zonas rurales.
Impacto en Cuba y Guatemala
Cuba recibía más de 4.000 millones de dólares anuales por exportar profesionales de la salud y otros trabajadores calificados.
Con la salida de Guatemala, la isla pierde un aliado estratégico y una fuente importante de ingresos por servicios médicos.
Expertos locales advierten que el retiro podría afectar a poblaciones vulnerables en regiones rurales y marginales.
Sin embargo, el gobierno guatemalteco confía en reforzar el personal nacional y garantizar atención médica adecuada durante la transición.
