Venezuela recibirá €52 millones de ayuda humanitaria de la UE. La Unión Europea anunció este viernes que destinará más de 123,3 millones de euros en ayuda humanitaria para América Latina y el Caribe en 2026, con el objetivo de brindar asistencia vital a las poblaciones más vulnerables.
De esa cifra, 52 millones de euros se destinarán específicamente a Venezuela y a las comunidades que acogen a venezolanos en situación de necesidad.
La Comisión Europea explicó que la decisión se toma en un contexto global de recortes en la financiación internacional, e insistió en su compromiso con la “solidaridad” y el respeto al Derecho Internacional Humanitario.
Venezuela recibirá €52 millones de ayuda humanitaria de la UE
Además de la asignación a Venezuela, la UE destinará 17 millones de euros a Colombia para apoyar a personas afectadas por el conflicto armado y el desplazamiento forzoso en zonas fronterizas.
También se reservarán más de 16,3 millones de euros para el resto de Sudamérica, centrados en fortalecer la preparación y respuesta ante desastres.
En el Caribe, 23 millones se dirigirán a Haití, donde la violencia armada y la crisis humanitaria persisten.
Otros 4 millones de euros se asignan al resto de la región, con atención especial a Cuba, República Dominicana y países receptores de refugiados y solicitantes de asilo.
Finalmente, 11 millones se destinarán a Centroamérica y México para apoyar a poblaciones vulnerables afectadas por violencia, desplazamiento forzoso e inseguridad alimentaria.
Contexto de necesidades crecientes
La comisaria europea de Igualdad, Preparación y Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, destacó que la región enfrenta crisis complejas, como conflictos, desplazamientos y desastres naturales cada vez más frecuentes.
En 2025, se estimó que 15,6 millones de personas en América Latina y el Caribe necesitaban asistencia humanitaria, pero la ONU advirtió que los recortes presupuestarios podrían reducir esa cifra a la mitad, dejando a millones sin ayuda esencial.
La financiación de Bruselas también busca reforzar la preparación ante emergencias climáticas y desastres naturales, dado que la región es una de las más expuestas del mundo.
