Olas de calor y deforestación podrían provocar extinción de casi 30 000 especies para 2100. Un nuevo estudio alertó que cerca de 30 000 especies de animales y plantas podrían desaparecer para el año 2100 como resultado del aumento de las olas de calor y la continua pérdida de bosques en distintos ecosistemas del planeta.
La investigación, elaborada por un grupo de científicos especializados en biodiversidad y cambio climático, indica que la combinación de temperaturas extremas y la reducción de hábitats debido a la deforestación acelerada está poniendo en riesgo a una gran parte de la flora y fauna mundial. Los expertos señalan que muchas especies no cuentan con la capacidad de adaptarse con rapidez a las condiciones ambientales cada vez más adversas.
El estudio destaca que los escenarios más críticos se registran en regiones tropicales, selvas y zonas montañosas, donde la diversidad biológica es especialmente alta. Las olas de calor extremas afectan funciones vitales de plantas y animales, como la reproducción y la búsqueda de alimento, lo que aumenta las probabilidades de declive poblacional y extinción.
Olas de calor y deforestación podrían provocar extinción de casi 30 000 especies para 2100
La deforestación, impulsada principalmente por la expansión agrícola, la ganadería y la explotación de recursos naturales, agrava la situación al fragmentar territorios y limitar los corredores ecológicos necesarios para la migración y el desplazamiento de especies hacia zonas más favorables.
Los científicos llaman a tomar medidas urgentes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que intensifican las olas de calor, así como a implementar políticas más estrictas contra la pérdida de bosques y la degradación de ecosistemas. Aseguran que la protección de habitats clave y la promoción de prácticas sostenibles son esenciales para frenar el avance de las extinciones masivas.
Organizaciones ambientales internacionales destacaron que la disminución de biodiversidad no solo representa una pérdida irreparable para la naturaleza, sino que también tiene implicaciones directas en la seguridad alimentaria, el equilibrio de los ecosistemas y la calidad de vida humana.
