Niños migrantes enfrentan nuevas barreras en Estados Unidos. Los operativos contra patrocinadores aplicados por el Gobierno de Trump encendieron preocupación en varias comunidades tras recientes detenciones vinculadas a menores migrantes. Además, los operativos contra patrocinadores muestran un giro en la estrategia federal dirigida a padres y tutores que apoyaron el cruce de niños.
Un caso que expuso una nueva política
La detención de Diana Patricia Santillana en Chicago provocó indignación por las tácticas de ICE. Sus hijos habían cruzado la frontera semanas antes y estaban bajo tutela del Departamento de Salud y Servicios Humanos.
En vez de facilitar un reencuentro, el Gobierno la acusó de tráfico de menores. Un juez ordenó su liberación, aunque deberá seguir su trámite migratorio.
Fuentes oficiales confirmaron que casi 3.000 adultos fueron arrestados este año en dos operativos destinados a tutores, padres o posibles cuidadores de menores migrantes.
Un esfuerzo coordinado a nivel nacional
Los funcionarios impulsan estos operativos contra patrocinadores para ubicar adultos vinculados a menores no acompañados. La nueva Iniciativa de Verificación de Seguridad comenzó en Florida y se extenderá a todo el país.
Otra operación autoriza arrestos de patrocinadores si están en situación irregular, usaron contrabandistas o tienen antecedentes.
En algunos casos, el Gobierno estudia presentar cargos por contrabando, lo que deja a los menores en un limbo legal.
Defensores aseguran que esta política transforma el rol del HHS. La oficina encargada de proteger a los niños ahora actúa como un componente más de las deportaciones masivas.
Niños migrantes enfrentan nuevas barreras en Estados Unidos
El miedo a las detenciones retrasa la reunificación familiar. Activistas relatan que muchos niños suplican a sus tutores que no se presenten a entrevistas por temor a que sean arrestados.
El Gobierno también habilitó un centro de llamadas para buscar a menores no localizados.
Los tutores enfrentan nuevos obstáculos y riesgos durante las verificaciones. Incluso adultos sin antecedentes han sido detenidos al cumplir con requisitos finales para retirar a los menores de los albergues.
Retrasos y detenciones crecientes
El HHS entregó solo 118 menores en septiembre, frente a los más de 5.000 liberados mensualmente al final de la administración Biden.
La permanencia en custodia se duplicó por los controles adicionales. Padres y hermanos han sido arrestados durante citas de verificación de identidad pese a tener procesos aprobados.
Defensores relatan casos de niños que permanecen detenidos sin entender por qué no pueden reunirse con sus familias. Muchos expresan cansancio y ansiedad por la incertidumbre prolongada.
Los operativos contra patrocinadores siguen expandiéndose mientras crece la preocupación por su impacto emocional, legal y humanitario en miles de familias migrantes.
