Nombran a una mujer arzobispa de Canterbury. Sarah Mullally fue nombrada este viernes nueva arzobispa de Canterbury. Se convierte en la primera mujer en ocupar el cargo y la líder espiritual de 85 millones de anglicanos en todo el mundo.
A sus 63 años, Mullally ya era una figura destacada. En 2018 fue designada Obispa de Londres, el tercer rango más alto de la Iglesia de Inglaterra. Antes de su ordenación, trabajó como enfermera en hospitales de Londres y llegó a ser Directora de Enfermería para Inglaterra.
Su ascenso fue posible gracias a las reformas impulsadas por Justin Welby, quien hace una década abrió la puerta a que las mujeres pudieran ser consagradas obispas.
Un nombramiento histórico tras un escándalo
El cargo de arzobispo estuvo vacante casi un año, después de que Welby dimitiera en noviembre de 2024. La renuncia se produjo tras un informe independiente que reveló que en 2013 la Iglesia sabía de los abusos del predicador John Smyth y no actuó. La salida de Welby fue considerada histórica, pues nunca antes un arzobispo había dimitido por encubrimiento de abusos.
La figura del arzobispo de Canterbury sigue siendo clave en el Reino Unido. Es convocado en momentos nacionales significativos y preside ceremonias reales, como la coronación de Carlos III.
El proceso de elección
El nombramiento recayó en la Comisión de Nominaciones de la Corona, presidida por Jonathan Evans, exdirector del MI5. La comisión propuso a Mullally, luego recibió la aprobación del primer ministro Keir Starmer y, finalmente, fue formalizada por el rey Carlos III, Gobernador Supremo de la Iglesia de Inglaterra.
Con su llegada, la Iglesia busca mostrar diversidad y recuperar credibilidad en un contexto de mayor secularización. Mullally asume el desafío de guiar una institución histórica hacia una etapa de renovación espiritual y social.
