Detienen al superintendente de prisiones en Trinidad y Tobago. Las autoridades de Trinidad y Tobago anunciaron este miércoles la detención del superintendente de prisiones del país, acusado de colaborar con bandas criminales. La medida se enmarca dentro del estado de emergencia declarado el 18 de julio, destinado a contener la violencia y la criminalidad en la nación caribeña.
Según la orden de detención publicada en el boletín oficial, el superintendente, cuyo nombre no ha sido revelado, facilitó el contrabando y permitió violaciones de seguridad en las prisiones. Esto habría beneficiado a líderes y miembros de bandas encarcelados, quienes supuestamente planeaban ataques violentos, incluidos asesinatos de funcionarios públicos con rifles de alta potencia.
Detienen al superintendente de prisiones en Trinidad y Tobago
El Servicio de Policía de Trinidad y Tobago (TTPS) informó que, dentro de sus investigaciones, ya se habían detenido a dos agentes de las fuerzas del orden por supuesta colaboración con las redes criminales. Desde el inicio del estado de emergencia, más de 160 personas han sido arrestadas. Luego de que la Policía descubriera un complot para desestabilizar el país.
Además, el ministro de Defensa, Wayne Sturge, confirmó que hubo una amenaza contra su vida, aunque no la denunció formalmente ante la Policía. Los servicios de inteligencia identificaron un “peligro real y presente” para Sturge y su familia, lo que motivó medidas de seguridad reforzadas.
Asimismo, la primera ministra, Kamla Persad, informó que se habían proferido amenazas contra el ministro de Servicios Públicos, Barry Padarath, y la ministra de Gobierno Local, Khadijah Ameen, debido a su postura contra la corrupción.
Estado de emergencia y medidas adicionales
El estado de emergencia permite a las fuerzas del orden desplegar recursos adicionales, coordinar acciones rápidas y neutralizar amenazas. Recientemente, se intentó infiltrar dos drones en un cuartel donde fueron trasladados delincuentes de alto riesgo.
Trinidad y Tobago enfrenta una escalada de violencia sin precedentes, con récord de homicidios en 2024 que alcanzó los 620 casos. Lo que refleja la gravedad de la situación y la urgencia de las medidas adoptadas por las autoridades.
