La Casa Blanca abre una cuenta en TikTok a menos de un mes del posible apagón de la red social en Estados Unidos. El hecho marca un giro en el conflicto entre la administración de Donald Trump y la plataforma china.
Una red social bajo presión
Hace un mes, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, advirtió que TikTok “se irá a negro” sin un acuerdo con autoridades chinas.
Washington exige que la empresa matriz, ByteDance, se desligue de su origen chino para poder operar en territorio estadounidense.
Trump, que inició la batalla contra la app en su primer mandato, la usó activamente en su campaña de 2024, sumando casi 15 millones de seguidores.
Seguridad nacional en juego
TikTok, con más de 170 millones de usuarios en EE.UU., ha sido señalada por supuesta falta de protección de datos.
En 2019 el Ejército prohibió su uso y en 2020 la administración Trump intentó vetarla por considerarla una amenaza.
El Congreso aprobó en 2024 una ley que obliga a ByteDance a vender TikTok a un inversor no vinculado con países considerados adversarios.
En enero de 2025, el Tribunal Supremo avaló la norma, aunque la Casa Blanca aplazó su aplicación.
Prórrogas y negociaciones
Trump concedió a ByteDance varias prórrogas para negociar con empresas estadounidenses, vinculando el proceso a las relaciones comerciales con China.
El presidente ha reconocido tener un “lugar en su corazón” para TikTok, destacando que le ayudó a conquistar el voto joven.
El futuro de la aplicación en Estados Unidos sigue en duda, pero la apertura de la cuenta oficial de la Casa Blanca evidencia un cambio estratégico.
