Valencia, 11 de julio de 2025-. Cancillería colombiana asegura que venezolanos han colapsado el sistema de refugiados. Familias migrantes sufren vulneraciones. La Corte Constitucional reconoció fallos del Estado. Miles de solicitudes están pendientes de resolución.
Crisis en el sistema de refugio colombiano afecta a muchos. La familia Obi, de Nigeria, sufrió vulneraciones. Pidieron refugio en Colombia. Boko Haram ataca a cristianos y mujeres. La Corte Constitucional les dio la razón. Necesitaban protección internacional.
Cancillería colombiana asegura que venezolanos han colapsado el sistema de refugiados
El Estado colombiano falló. No les ofreció visado alternativo de un año. Esto fue al rechazar su estatus de refugiados en 2022. También negó nacionalidad colombiana a su hija menor. Nació apátrida en el país. La compensación es difícil ahora. La familia Obi se trasladó a Canadá.
Este caso es solo la punta del iceberg. Amnistía Internacional y otras ONG denuncian. Colombia enfrenta «grave crisis del sistema de refugio». Hay 29.500 solicitudes pendientes. La mayoría son de venezolanos. Demoras de más de tres años son la norma. Los afectados viven en el limbo. Un documento permite afiliación a seguridad social. Pero no hay resolución para trabajar. Los rechazos aumentaron tras elecciones venezolanas.
La saturación del sistema
El refugio permite permanecer en Colombia sin límite. No exige documentos difíciles de conseguir. Su obstáculo principal es probar persecución. El solicitante debe demostrar riesgo de vida o tortura. El sistema se saturó en 2017. Fue con la llegada masiva de venezolanos. Unos 2.8 millones a diciembre de 2024.
Las solicitudes pasaron de centenares a miles. De 625 en 2017 a 10.220 en 2023. Son datos de la Cancillería. Ximena Vidal, del Servicio Jesuita a Refugiados, lo explica. Significó un cambio radical para el país. Colombia se vio como receptor, no solo expulsor.
El Servicio Jesuita amplió sus actividades. Antes trabajaba solo con desplazados internos. La Cancillería carece de recursos. No puede responder al volumen de solicitudes. «El Estado se quedó anclado al sistema de antes», enfatiza Vidal. Las peticiones suelen resolverse negativamente. Los argumentos son poco detallados. Solo 118 extranjeros fueron refugiados en 2024.
Argumentos y alternativas
La Cancillería acusa a venezolanos de abusar del sistema. Lo ven como «mecanismo de regularización migratoria». Dicen que hay muchos «migrantes económicos y sanitarios». Esto «desnaturaliza por completo la figura». La sociedad civil rechaza este argumento. Limitar el refugio es restrictivo. Viola la Declaración de Cartagena de 1984. Los mecanismos de regulación han sido insuficientes.
El Ministerio de Relaciones Exteriores alega «desinterés». Afirma que solicitantes abandonan procesos. Muchos solo usan Colombia de tránsito. No comparecen a entrevistas. No responden llamadas. Las ONG dicen que no es falta de compromiso. Años de demoras y sin trabajo legal desaniman.
Nastassja Rojas de Amnistía Internacional opina. Colombia «ha adoptado medidas restrictivas tácitamente». No lo dice abiertamente para evitar sanción. Lo hace «a través del desgaste». Hasta que la gente se va. Vidal compara el sistema con «un videojuego de Mario Bros». Está «diseñado para que tires la toalla».
Alternativas
Ronal Rodríguez explica las alternativas. El Estatuto de Protección Temporal fue la principal. Otorga un Permiso por Protección Temporal (PPT). Duraba dos años y era renovable. El problema es que adultos irregulares lo obtuvieron hasta 2021. Ahora solo menores en escuelas lo reciben. Padres y tutores no pueden sumarse. La reglamentación para ellos está estancada.
Una visa especial se lanzó en diciembre. Rodríguez la considera inadecuada. Requisitos no consideran el contexto venezolano. Pide pasaporte, antecedentes penales. Soportes de trabajo, pago de 75 dólares. Colegas con pasaportes cancelados salieron irregularmente. Perseguidos políticos pueden tener cargos inventados.
Gracy Pelacani, de la Clínica Jurídica de Los Andes, comenta. Migrantes venezolanos visibilizaron problemas antiguos. El sistema tiene deficiencias. Falta de plazos máximos para respuestas. Imposibilidad de trabajar durante el proceso. Ausencia de priorización de casos vulnerables. La Medida Complementaria al Refugio dura un año. Sin prórroga. «Aunque quites a los venezolanos, esos problemas seguirían», afirma.
La Clínica Jurídica apoyó a una venezolana de 89 años. Demandó al Estado por no priorizar su caso. La Corte Constitucional le dio la razón en 2023. Ordenó medidas para reformar el sistema. Se ha avanzado en una resolución. Pero hay pocos avances en la práctica. El permiso de trabajo no se implementó. Depende de la burocracia de Migración Colombia. Los criterios de priorización son otro problema. Cancillería los tiene internos, no públicos. Alejandro Gómez de Refugiados Unidos lo critica. «Eso no debería ser así». Si no son públicos, la política no existe.
