El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) informó que este jueves el Volcán Kilauea entra en erupción arrojando plumas de lava que han alcanzado los 300 metros de altura. El fenómeno comenzó en horas de la madrugada en el cráter Halemaʻumaʻu, marcando el episodio número 45 de actividad significativa en el último año y medio. Las autoridades mantienen un monitoreo constante sobre la Isla Grande de Hawái debido a la magnitud de las emisiones verticales de gases y fragmentos de roca.
El Observatorio de Volcanes de Hawái detalló que, durante este evento donde el Volcán Kilauea entra en erupción, la columna de ceniza y gases calientes se elevó hasta los 6.000 metros sobre el nivel del mar. Debido a la dispersión de estas partículas, se ha emitido una alerta de aviación de nivel «naranja», aunque los expertos aclaran que, por el momento, los riesgos para la población son limitados. No se han reportado cierres en las autopistas cercanas ni caídas significativas de material volcánico en las áreas públicas del Parque Nacional.
A pesar de que el espectáculo visual atrae a turistas y científicos, las autoridades sanitarias advirtieron sobre los peligros respiratorios mientras el Volcán Kilauea entra en erupción de forma constante. Los gases volcánicos producidos pueden afectar a personas con condiciones previas, por lo que se recomienda al público mantenerse informado a través de los canales oficiales. Este ciclo de actividad periódica, que se mantiene activo desde finales de 2024, sigue consolidando al Kilauea como uno de los volcanes más dinámicos y vigilados del planeta.
Con información de EFE
