Venezuela anuncia el cierre de El Helicoide como cárcel y su conversión en centro social y deportivo. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este viernes 30 de enero de 2026 la clausura definitiva de El Helicoide como centro de reclusión y sede policial, y su transformación en un espacio de servicios sociales, deportivos, culturales y comerciales para las comunidades y las familias policiales. La medida fue dada a conocer durante la Apertura del Año Judicial 2026 en la sede del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en Caracas.
Rodríguez explicó que la histórica estructura, que ha sido señalada como “un emblema de la represión en el país”, dejará atrás su función como instalación de inteligencia para integrarse a la vida civil y comunitaria. Destacó que esta decisión forma parte de una transición institucional más amplia, en la cual también solicitó formalmente a la Asamblea Nacional la creación de una Ley de Amnistía General destinada a cientos de prisioneros políticos aún detenidos en diversas cárceles del país.
Venezuela anuncia el cierre de El Helicoide como cárcel y su conversión en centro social y deportivo
«Quiero anunciar que las instalaciones de El Helicoide, que hoy sirven como centro de detención, se convertirán en un centro social, deportivo, cultural y comercial para la familia policial y las comunidades aledañas a este recinto», dijo Rodríguez durante el acto, en el que hizo un llamado a la paz social y al respeto mutuo para evitar “actos de violencia o venganza”.
La transformación del Helicoide ocurre en un contexto de cambios significativos en el sistema penitenciario venezolano, tras un periodo de excarcelaciones parciales de presos políticos que, según cifras oficiales del chavismo, superarían los 800 liberados, aunque organizaciones definidas en derechos humanos sitúan el número en alrededor de 302.
El Helicoide, conocido por su historia como prisión del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y denunciado repetidamente por organizaciones de derechos humanos como lugar de malos tratos y torturas, ha albergado durante años a presos políticos y opositores en condiciones que han sido duramente cuestionadas tanto dentro como fuera del país.
La conversión de este emblemático edificio —cuyo origen arquitectónico buscaba ser un moderno centro comercial— en un espacio dedicado al deporte y la comunidad marca un giro simbólico y político relevante en la agenda del Gobierno interino en Venezuela.
Con información de Alberto News, Reuters y medios internacionales.
