Unicef alerta sobre el aumento mundial de la obesidad infantil. La obesidad infantil y adolescente se ha convertido en la principal forma de malnutrición en el mundo, superando por primera vez a la desnutrición, advirtió este martes el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
Según el organismo, el incremento de esta enfermedad está vinculado al bombardeo de publicidad de comida ultraprocesada y bebidas azucaradas dirigido a menores de edad. La proyección para 2025 es alarmante: cerca de 188 millones de niños y adolescentes, entre 5 y 19 años, vivirán con obesidad. Esto representa casi uno de cada diez en ese rango de edad.
El informe detalla que esta condición no solo afecta al metabolismo, sino que también está relacionada con un aumento de la diabetes tipo 2, hipertensión y otras enfermedades crónicas. Además, los especialistas advierten que en muchos casos los menores afectados presentan problemas de autoestima y depresión, lo que agrava la situación de salud pública.
Unicef resalta que la obesidad infantil está creciendo con mayor rapidez en países de ingresos bajos y medios, donde antes predominaba la desnutrición. “Estamos frente a una doble carga de malnutrición: niños que no acceden a una alimentación adecuada y otros que consumen en exceso productos no saludables”, señaló la agencia.
El organismo instó a los gobiernos a establecer medidas más estrictas contra la publicidad dirigida a niños, mejorar el acceso a alimentos nutritivos y fomentar políticas de educación alimentaria en las escuelas. Asimismo, subrayó la importancia de promover la actividad física desde edades tempranas como un factor clave para prevenir la obesidad.
Unicef concluyó que, sin acciones urgentes, el mundo enfrentará una generación con graves problemas de salud que impactarán los sistemas sanitarios y el desarrollo económico en las próximas décadas.
