Una multitudinaria protesta contra el agua con heces fecales sacude Guadalajara y culmina con nueve arrestos, cuatro desaparecidos y represión policial frente a Casa Jalisco. Una masiva manifestación ciudadana por el suministro de agua contaminada en Guadalajara, al oeste de México, terminó este domingo 11 de octubre de 2026 con un saldo alarmante de al menos nueve personas detenidas, cuatro ciudadanos con paradero desconocido y decenas de heridos, incluyendo a trabajadores de la prensa regional.
Más de 10.000 manifestantes de diversas edades marcharon inicialmente de manera pacífica para denunciar la insalubridad del líquido que reciben en sus grifos, pero la movilización derivó en violentos choques cuando el contingente llegó a Casa Jalisco, la residencia oficial del gobernador Pablo Lemus.
Agentes antimotines contuvieron el avance de la multitud mediante el uso de gas lacrimógeno y chorros a presión, desatando una batalla campal de más de dos horas.
Contaminación del líquido, marcha de 10.000 personas y choque en Casa Jalisco
La inconformidad vecinal se originó a raíz de los preocupantes dictámenes toxicológicos que revelaron el grado de descomposición del recurso hídrico que distribuyen las redes públicas en la zona metropolitana.
Los colectivos sociales y las organizaciones de derechos humanos expusieron los motivos que detonaron la movilización popular:
- Alrededor de 320 colonias del área conurbada de Guadalajara reciben desde marzo agua turbia con persistente hedor a cloaca.
- El Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad) examinó muestras del suministro y detectó presencia de metales pesados y restos de materia fecal sin proceso de cloración.
- Unas 10.000 personas partieron en una marcha pacífica desde la emblemática glorieta Minerva rumbo a la residencia oficial del mandatario estatal.
- El personal de seguridad instaló un cerco perimetral con vallas metálicas alrededor de Casa Jalisco para cerrar el paso hacia la vialidad principal.
- La multitud retiró las barricadas protectoras para aproximarse a la sede gubernamental, momento en que los uniformados respondieron con amenazas verbales y empujones.
En tal sentido, la agencia informativa EFE constató sobre el terreno que las fuerzas policiales iniciaron agresiones físicas contra los manifestantes en cuanto derribaron el perímetro metálico.
A este respecto, el contingente resistió la embestida inicial e intentó avanzar arrojando cubetas de agua sucia y proyectiles de piedra en contra de los escudos policiales.
Aunado a esto, los guardias antimotines lanzaron granadas de gas lacrimógeno y potentes chorros de agua para dispersar a la multitud, generando cuadros de asfixia entre los presentes.
Asimismo, los manifestantes auxiliaron a personas de la tercera edad y a jóvenes que sufrieron contusiones en el rostro durante las cargas de las brigadas estatales.
Arresto de manifestantes, agresión a la prensa y casos de desaparición
Violencia contra reporteros y detenciones dentro del recinto
Por otra parte, la confrontación física se prolongó por más de ciento veinte minutos y dejó graves secuelas entre quienes cubrían los acontecimientos.
Durante los disturbios, los funcionarios golpearon y arrestaron a nueve manifestantes, además de someter por la fuerza a un periodista del medio de comunicación local ‘Para esto’.
Los organizadores de la marcha denunciaron que los agentes trasladaron a los diez detenidos al interior de Casa Jalisco, manteniendo un hermetismo absoluto sobre su ubicación legal o cargos formales.
La dirigencia de los colectivos acusó a los mandos policiales de incomunicar a los detenidos y negar el acceso a visitadores de derechos humanos y abogados defensores.
En consecuencia, organizaciones no gubernamentales emitieron alertas públicas para exigir que la Fiscalía General de Jalisco garantice la integridad física de los arrestados.
De igual manera, asociaciones gremiales de periodistas demandaron el cese inmediato de las agresiones y la liberación del reportero aprehendido en el ejercicio de su labor informativa.
Búsqueda de cuatro manifestantes con paradero desconocido
Por añadidura, la preocupación de la comunidad creció exponencialmente ante la desaparición de otros cuatro asistentes al mitin.
Los activistas denunciaron que efectivos estatales capturaron a dos jóvenes en las calles aledañas mientras se dirigían pacíficamente a incorporarse a la marcha.
Los familiares de ambos jóvenes confirmaron que hasta el momento desconocen su localización exacta, pues no figuran en los registros de las comisarías del municipio.
La dirigencia social reportó una situación idéntica con dos mujeres, madre e hija, a quienes interceptaron las patrullas policiales instantes antes de integrarse al contingente central.
Por otro lado, los vecinos de las 320 colonias perjudicadas advierten que mantendrán las protestas callejeras hasta que el Gobierno estatal sanee el sistema de tuberías y sancione a los funcionarios negligentes.
De modo que la represión gubernamental en Casa Jalisco, la exigencia de agua limpia y la búsqueda angustiosa de los desaparecidos marcan una jornada de alta tensión política en el occidente mexicano.
Con información de EFE
