Valencia, 5 de octubre de 2026-. Un nuevo sondeo internacional concluyó que la mayoría de los países de Latinoamérica rechaza la gestión de Trump pero Venezuela es el que más la apoya.
La mayoría de los ciudadanos en América Latina desaprueba la forma en la que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conduce los asuntos internacionales, según los datos revelados por la más reciente encuesta de Latinobarómetro y reportados por Bloomberg Línea.
El informe indica que el cincuenta y nueve por ciento de los encuestados en la región se encuentra en desacuerdo con la política exterior del mandatario estadounidense, mientras que apenas un treinta y cuatro por ciento respalda su gestión.
Un nuevo sondeo internacional concluyó que la mayoría de los países de Latinoamérica rechaza la gestión de Trump pero Venezuela es el que más la apoya
El estudio refleja marcadas diferencias en la percepción de los ciudadanos según cada nación.
El país que registra el mayor nivel de aprobación a la gestión internacional de Trump es Venezuela, con un sesenta y uno por ciento de respaldo, un escenario influenciado por el contexto económico actual tras los acontecimientos políticos de enero.
En contraste, Uruguay se ubica como la nación con menor respaldo al mandatario estadounidense, registrando un escaso dieciocho por ciento de aprobación.
Por otro lado, México encabeza el índice de desaprobación regional con un setenta y nueve por ciento de opiniones negativas, impulsado por las tensiones comerciales bilaterales. En contraparte, Venezuela presenta la menor percepción negativa, con un treinta y tres por ciento.
Hegemonía cultural e influencia histórica
Los autores del informe explican que en naciones como Venezuela la favorabilidad hacia la influencia estadounidense «no se ve afectada por la mala evaluación del presidente de EE. UU. en ejercicio», destacando que «la historia y la larga hegemonía cultural y económica muestran su peso».
Cada año, la organización Latinobarómetro realiza unas veinte mil entrevistas distribuidas en dieciocho países de la región —representando a más de seiscientos millones de habitantes— con el propósito de medir actitudes y comportamientos sobre la democracia, la economía y la sociedad.

