UE abre investigación a X por imágenes sexualizadas de Grok. La Comisión de Protección de Datos de Irlanda (DPC), principal órgano responsable de aplicar el RGPD en la Unión Europea, abrió este martes una investigación a gran escala sobre X, la red social de Elon Musk, por imágenes sexualizadas generadas por su chatbot de inteligencia artificial, Grok.
La medida responde a denuncias recientes tras la difusión de miles de imágenes deepfake sexualizadas, principalmente de mujeres y algunos menores, generadas por Grok el mes pasado. La investigación examinará si X incumplió las normas de privacidad de datos de ciudadanos europeos al procesar información personal a través de su IA.
El comisionado adjunto de la DPC, Graham Doyle, indicó que la investigación se centra en “el cumplimiento por parte de X de algunas de sus obligaciones fundamentales en virtud del RGPD en relación con los asuntos en cuestión”.
UE abre investigación a X por imágenes sexualizadas de Grok
Grok, desarrollado por la startup de inteligencia artificial xAI, adquirida por Musk junto a X, está integrado en los feeds de la red social. Bajo presión regulatoria, la compañía restringió la generación de ciertas imágenes explícitas, pero aún enfrenta investigaciones en Francia, Reino Unido y ahora la UE.
En el Reino Unido, la Oficina del Comisionado de Información anunció pesquisas sobre X y xAI por el uso de datos personales en Grok y su capacidad para producir contenido sexualizado dañino. En Francia, la policía allanó oficinas de X y citó a Musk para declarar.
El equipo de asuntos gubernamentales globales de X rechazó las acusaciones y calificó de “infundadas” las denuncias subyacentes a la redada en París.
El caso de Grok pone nuevamente sobre la mesa la responsabilidad de la inteligencia artificial y las redes sociales en la protección de menores y usuarios frente a contenido ilegal. El lunes, el Reino Unido anunció planes para exigir que chatbots como Grok, ChatGPT y Gemini cumplan con estrictas leyes de seguridad digital.
La investigación de la UE será clave para definir cómo deben operar las plataformas de IA en Europa y la manera en que protegen la privacidad de sus usuarios.
