Ucrania intensifica sus ofensivas contra refinerías estratégicas en lo profundo de Rusia mientras Moscú responde con bombardeos masivos e interceptaciones de drones. Las fuerzas armadas de Ucrania afirmaron este jueves 6 de agosto haber ejecutado una serie de ataques contra refinerías de petróleo ubicadas en zonas alejadas de la línea de combate, al tiempo que Moscú respondió con bombardeos contra una estación ferroviaria ucraniana y un buque en el mar Negro.
La escalada evidencia cómo ambos países expanden sus operaciones de ataque a larga distancia en medio del conflicto.
Ofensivas ucranianas a larga distancia y contraofensiva antiaérea rusa
Al respecto, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski celebró el alcance de las incursiones con drones, destacando el impacto logrado contra una refinería en Baskortostán, situada a más de 1.300 kilómetros del frente de batalla. Por consiguiente, el mandatario ratificó además la neutralización de otra instalación petrolera estratégica en la región de Yaroslavl, ubicada a unos 700 kilómetros del área de operaciones. Sin embargo, las fuerzas de defensa aérea rusas desplegaron un amplio operativo para frenar la arremetida.
«Durante la noche las defensas antiaéreas derribaron 605 drones ucranianos sobre una veintena de regiones y la península de Crimea», reportó el Ministerio de Defensa ruso a través de sus canales oficiales.
Efectivamente, los ataques alcanzaron la región de Tver, a 180 kilómetros al noroeste de la capital rusa, donde la caída de restos de un artefacto no tripulado afectó la fachada de un centro logístico de la firma de comercio electrónico Wildberries. Por este motivo, el gobernador regional, Vitali Koroliov, aclaró que la infraestructura solo registró «daños leves» sin saldo de víctimas fatales.
La prensa registra que desde mediados de julio se contabilizan unas veinte incursiones contra recintos de dicha plataforma.
Impacto masivo en Yaroslavl y escalada de los ataques cruzados
Registro de ataques en zonas alejadas del frente
Por lo tanto, la violencia de las incursiones se sintió con particular severidad en la región de Yaroslavl, situada a 250 kilómetros al norte de Moscú. Por esa razón, el gobernador Mijaíl Yevraiev calificó la jornada como la más intensa registrada hasta el momento en su jurisdicción tras confirmar la neutralización de 92 drones.
Daños colaterales e infraestructura dañada
Por otra parte, la precipitación de fragmentos metálicos tras las interceptaciones originó incendios en viviendas y destrozos en varios vehículos de la zona residencial. Ciertamente, el incremento en la precisión y alcance de los vectores ucranianos plantea nuevos desafíos defensivos para el Kremlin. No obstante, las fuerzas rusas mantienen la presión sobre los nodos logísticos ucranianos en el mar Negro.
Con información de DW
