Turismo en Cuba: la crisis que golpea a los cubanos. Es casi mediodía en La Habana y los turistas se agolpan frente a los autos clásicos, tomando selfies y disfrutando del colorido de los vehículos. Sin embargo, para los cubanos que dependen del turismo, la realidad es muy distinta. Muchos esperan toda la mañana sin conseguir clientes, como Reymundo Aldama, conductor de un Ford Fairlane rosa de 1957, quien afirma: “Estamos esperando que vengan, que venga trabajo”.
El turismo en Cuba ha caído drásticamente. Entre 2018 y 2025, el número de visitantes pasó de 4,8 millones a 2,3 millones, lo que ha afectado gravemente a pequeños negocios y vendedores callejeros. Rosbel Figueredo Ricardo, que vende “chiviricos”, ha reducido su carga diaria de 150 a apenas 50 bolsas, trabajando desde el amanecer hasta la noche sin garantizar ingresos.
Turismo en Cuba: la crisis que golpea a los cubanos
Esta crisis se agrava por la interrupción del suministro de petróleo desde Venezuela tras el ataque de Estados Unidos al país sudamericano y la detención de su presidente, así como por los apagones y sanciones estadounidenses que han reducido los ingresos de la isla en cerca de 8.000 millones de dólares entre marzo de 2024 y febrero de 2025.
Antes, los autobuses turísticos recorrían La Habana llenos y los autos clásicos tenían filas de clientes; ahora, muchos vehículos apenas llevan uno o dos turistas al día. Aldama recuerda que cobraba 50 dólares por un recorrido, mientras que ahora debe reducirlo a 25 o 20 dólares debido a la escasez de visitantes.
A pesar de la situación, algunos turistas mantienen una visión positiva. Gloraci Passos de Carvalho, maestra brasileña, destacó la resiliencia de los cubanos: “Es una lección para la gente, sobrevivir con menos. En Brasil lo llamamos hacer limonada con los limones… así lo veo de manera positiva”.
Para muchos cubanos, el turismo sigue siendo el motor económico del país, pero la combinación de sanciones, crisis energética y disminución de visitantes hace que la recuperación sea incierta. Mientras tanto, la isla enfrenta un momento crítico donde la creatividad y la perseverancia son clave para sobrevivir.
