Trump sopesa eliminar aranceles del 12,5 % a Colombia por su sintonía con Abelardo de la Espriella y abre la puerta a operativos militares antinarcóticos conjuntos. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abrió la posibilidad este lunes 12 de octubre de 2026 de retirar los aranceles que castigan a diversos productos provenientes de Colombia.
El mandatario republicano fundamentó este eventual beneficio arancelario en la estrecha relación de confianza y simpatía ideológica que mantiene con su homólogo colombiano, Abelardo de la Espriella.
Durante un breve intercambio con los periodistas en los jardines exteriores de la Casa Blanca, el gobernante norteamericano dejó abierta la puerta para desmontar el tributo aduanero del 12,5 % que encarece la entrada de rubros clave en el mercado estadounidense.
Dicho viraje no solo promete un respiro comercial sustancial para las factorías colombianas, sino que afianza un alineamiento geopolítico acelerado entre ambos gobiernos en materia militar y antinarcóticos.
«Puede que lo haga», el espaldarazo a «El Tigre» y la gira hacia Ohio
La declaración del líder estadounidense surgió de manera espontánea ante las preguntas de la prensa internacional sobre el futuro de las tarifas aduaneras que impuso Washington a socios regionales.
Los aspectos más resaltantes expuestos por el dignatario norteamericano antes de emprender viaje abarcan los siguientes puntos:
- Donald Trump respondió con un rotundo «Puede que lo haga» al ser consultado de forma directa sobre la derogación del recargo arancelario del 12,5 % a los envíos colombianos.
- El jefe de Estado reivindicó su vínculo estrecho con el mandatario suramericano: «El presidente de Colombia es amigo mío; ‘El Tigre’. Ha sido un gran simpatizante mío. Por eso ganó (las elecciones presidenciales de este año). Yo lo respaldé y ganó».
- El mandatario estadounidense sostuvo que De la Espriella «está haciendo un gran trabajo» al frente del Ejecutivo en Bogotá, ratificando su respaldo institucional irrestricto.
- Las palabras de Trump se produjeron minutos antes de abordar el transporte aéreo rumbo al estado de Ohio, donde encabezará un mitin partidista con miras a los comicios legislativos de noviembre.
- La posible medida aliviaría la presión sobre renglones económicos tradicionales que sufren dificultades para colocar sus inventarios en territorio norteamericano.
En tal sentido, los sectores empresariales colombianos recibieron el guiño con cautela y entusiasmo, aguardando que la Oficina del Representante Comercial formalice la resolución técnica.
A este respecto, diversos analistas en comercio exterior recuerdan que el tributo del 12,5 % afecta con fuerza a industrias vulnerables como la floricultura, las confecciones textiles, el calzado de cuero y los alimentos procesados.
Competitividad
Aunado a esto, las cámaras industriales en Bogotá señalan que la eliminación de esos gravámenes devolvería de inmediato la competitividad a miles de talleres que generan empleo formal.
Asimismo, los congresistas republicanos en Washington interpretan estas declaraciones como un premio político a la rápida alineación de la nueva administración colombiana con las prioridades de la Casa Blanca.
Fin de la tirantez con Petro, alianza con el Pentágono y operaciones antidrogas
El contraste con la administración previa
Por otra parte, la actual sintonía entre Trump y De la Espriella marca una ruptura total con el clima de confrontación que dominó la relación bilateral durante los últimos años.
Desde la toma de posesión del mandatario colombiano en agosto pasado, Bogotá y Washington fortalecieron aceleradamente sus lazos diplomáticos y económicos.
Este escenario contrasta drásticamente con la marcada tirantez, los desencuentros discursivos y las fricciones constantes que caracterizaron el trato de Donald Trump con el expresidente colombiano Gustavo Petro.
La nueva administración colombiana desmontó las posturas críticas del gobierno anterior para articular una agenda común orientada a la inversión privada y la defensa irrestricta de la seguridad regional.
En consecuencia, los voceros de la Casa Blanca ven en Abelardo de la Espriella a un aliado estratégico clave para proyectar la influencia de Estados Unidos en la cuenca andina.
De igual manera, el Palacio de Nariño busca capitalizar este entendimiento para atraer capitales extranjeros y dinamizar la balanza comercial no petrolera.
Cooperación militar y despliegues conjuntos sobre el terreno
Por añadidura, el acercamiento entre ambas capitales exhibe sus avances más contundentes en el ámbito táctico y de defensa militar:
El Departamento de Defensa de Estados Unidos y las cúpulas de las fuerzas armadas colombianas afinan convenios para elevar el intercambio de inteligencia y entrenamiento bélico.
El propio Pentágono asomó ya la posibilidad concreta de coordinar y ejecutar operaciones conjuntas directas contra las estructuras del narcotráfico en suelo colombiano.
Dicho esquema de cooperación bilateral retoma la doctrina de intervención coordinada para golpear los corredores de salida de estupefacientes hacia los puertos norteamericanos.
Por otro lado, los gremios exportadores confían en que la entrega de resultados contundentes en la interdicción de cargamentos acelere la firma de decretos que supriman el 12,5 % arancelario.
De modo que la promesa abierta de Trump, el respaldo expreso a De la Espriella, el beneficio para flores y calzado, y los planes militares contra el crimen organizado dibujan una etapa de intensa gravitación bilateral.
Con información de EFE
