Trump presiona a Cuba por crisis energética. Presión por un lado, represión por el otro. Donald Trump volvió a atacar al gobierno cubano, al que calificó como «un estado fallido que ni siquiera tiene combustible para despegar aviones». El mandatario aseguró que mantiene conversaciones con miembros de la cúpula castrista, aunque La Habana lo niega.
Bloqueo y dependencia energética
El jaque energético de Estados Unidos ha detenido los envíos petroleros desde Venezuela, esenciales para la economía de la isla desde la llegada de Hugo Chávez al poder. El bloqueo marítimo también impide que apoyos externos, como los de la mexicana Claudia Sheinbaum, suplanten a los bolivarianos en el envío de recursos.
El secretario de Estado, el cubanoamericano Marco Rubio, lidera supuestas negociaciones secretas con La Habana. Según exiliados en Miami, el interlocutor de Washington sería Alejandro Castro, hijo de Raúl Castro y cabeza de los aparatos de inteligencia del país.
Trump presiona a Cuba por crisis energética
Trump destacó que, sin petróleo, «no hay dinero, no hay nada». A finales de enero declaró emergencia nacional ante la «amenaza inusual y extraordinaria» del gobierno castrista. La Casa Blanca, sin embargo, descarta una intervención militar como la realizada en Caracas el 3 de enero de 2026.
Cuba enfrenta apagones de hasta 48 horas en el interior y 12 horas en La Habana, con escasez, inflación y altos índices de empobrecimiento. El gobierno cubano aplica medidas socioeconómicas que agravan la crisis, conocida en redes como Periodo Especial 2.0.
Represión y control social
La nueva ola represiva acompaña la crisis. Los influencers Kamil Zayas y Ernesto Medina, del proyecto independiente El4tico, permanecen detenidos desde hace 11 días. El diario oficial Granma afirma que Cuba «resiste y resistirá esta agresión inhumana», en un mensaje repetido históricamente ante las dificultades del país.
