Valencia, 20 de febrero de 2026-. Trump arremetió contra la Corte Suprema y aseguró que él puede «hacer lo que quiera». El presidente de EE.UU., Donald Trump, expresó su enojo por la decisión del máximo tribunal que declaró ilegales sus aranceles globales. Según indicó, la medida limita su capacidad de acción sobre el comercio exterior, pese a que consideraba tener autoridad para imponer restricciones económicas amplias.
Trump arremetió contra la Corte Suprema y aseguró que él puede «hacer lo que quiera»
Durante una conferencia de prensa, Trump calificó la resolución de “profundamente decepcionante” y cuestionó la integridad de algunos miembros del tribunal. “Me avergüenzo totalmente por no tener el coraje de hacer lo correcto para nuestro país”, afirmó.
El mandatario explicó que, aunque tiene potestad para bloquear importaciones y ejercer presiones económicas, no puede cobrar los aranceles que había impuesto. “Puedo destruir el comercio, puedo destruir un país, puedo hacer lo que quiera, pero no puedo cobrar un solo dólar”, declaró.
Trump insistió en que la Corte Suprema le había otorgado previamente autoridad para implementar medidas que afectaran significativamente a otros países. “Tengo permitido cortar todo comercio o negocio con un mismo país… puedo imponer un embargo que destruya a un país extranjero”, añadió.
Implicaciones económicas
El fallo del tribunal supone un revés para la política arancelaria de Trump, que buscaba presionar a socios comerciales estratégicos y renegociar acuerdos internacionales bajo su administración. Analistas advierten que la medida podría afectar futuras negociaciones comerciales y limitar el uso de aranceles como herramienta diplomática.
Trump, sin embargo, recalcó que seguirá defendiendo sus estrategias de seguridad económica y que buscará alternativas para mantener su influencia en el comercio global. “Este era un caso importante para mí, más como símbolo de seguridad económica y nacional”, dijo.
La controversia sobre la autoridad presidencial para imponer aranceles sin aprobación legislativa continuará siendo un tema central en la política estadounidense, generando debates sobre los límites del poder ejecutivo en materia económica y comercial.
El presidente enfatizó que el fallo no detendrá sus esfuerzos por proteger los intereses de EE.UU., aunque admitió que la Corte Suprema restringió su capacidad de recaudar ingresos a través de los impuestos comerciales.
