Valencia, 12 de junio de 2026-. Trinidad y Tobago inició investigación por el derrame de crudo denunciado por Caracas. El Gobierno de Trinidad y Tobago informó este viernes que abrió una investigación urgente para determinar el origen y la naturaleza de una sustancia observada frente a su costa suroeste, luego de que Venezuela denunciara la llegada de un segundo derrame de hidrocarburos a sus aguas territoriales.
Según las autoridades venezolanas, imágenes satelitales permitieron confirmar la presencia del vertido, que presuntamente supera en magnitud al incidente reportado durante el pasado mes de mayo.
Trinidad y Tobago despliega operativos
El ministro de Energía de Trinidad y Tobago, Roodal Moonilal, explicó que distintas instituciones trabajan de manera conjunta para esclarecer la situación.
Entre los organismos involucrados se encuentran el Ministerio de Energía, Heritage Petroleum y la Guardia Aérea del país.
“Estamos coordinando una acción conjunta para esclarecer los hechos”, declaró Moonilal al anunciar el despliegue de embarcaciones y drones para inspeccionar la zona.
Las autoridades buscan determinar si la sustancia detectada corresponde efectivamente a petróleo y si las corrientes marinas podrían trasladarla hacia territorio venezolano.
Mientras avanzan las verificaciones, pescadores de la localidad de Erin aseguraron que no han observado señales visibles del presunto derrame en la región suroeste del país.
Sin embargo, indicaron que mantienen medidas preventivas ante cualquier posible afectación a la actividad pesquera.
Venezuela exige respuestas
El Gobierno venezolano sostuvo que el nuevo incidente representa riesgos para ecosistemas marinos, comunidades costeras y actividades económicas vinculadas a la pesca.
Las autoridades señalaron que el derrame de hidrocarburos podría afectar áreas sensibles del Golfo de Paria, una región compartida entre ambas naciones.
Caracas solicitó a Trinidad y Tobago asumir responsabilidades, ofrecer información detallada sobre el origen del incidente y aplicar medidas inmediatas para evitar nuevos eventos similares.
Además, advirtió que evalúa acudir a instancias internacionales para determinar responsabilidades y exigir compensaciones por eventuales daños ambientales.
Antecedentes del caso
La denuncia ocurre pocas semanas después de otro episodio similar reportado el 9 de mayo.
En esa oportunidad, Venezuela alertó sobre una presunta fuga de hidrocarburos procedente de Trinidad y Tobago que habría impactado zonas costeras de Sucre y Delta Amacuro.
Posteriormente, el canciller Yván Gil informó que más de 1.600 kilómetros cuadrados de humedales estratégicos resultaron afectados y que cientos de pescadores sufrieron consecuencias económicas derivadas del incidente.
El nuevo derrame de hidrocarburos reaviva la preocupación por la protección ambiental en el Golfo de Paria, una zona de gran importancia ecológica y económica para ambos países.
