El reconocido geólogo dominicano Osiris de León afirmó que los severos daños estructurales en Venezuela demuestran la importancia de los estudios de suelos. El especialista ofreció un detallado balance técnico tras culminar una exhaustiva inspección científica por las principales zonas afectadas de la costa norte.
Por lo tanto, el investigador recomendó a las autoridades caribeñas evaluar la resistencia de los terrenos residenciales ante la recurrencia de un sismo en el Caribe. Asimismo, las declaraciones del científico ocurrieron en las instalaciones del Aeropuerto Internacional de Maiquetía durante su jornada de retorno.
Evaluación de daños en La Guaira y tipos de suelos
El experto formó parte de una delegación técnica internacional que recorrió las barriadas destruidas en compañía de reporteros del medio De Último Minuto. Al respecto, De León constató un panorama de profunda devastación material en el sector de Caraballeda, perteneciente al estado costero de La Guaira.
Los ingenieros observaron puentes agrietados, autopistas colapsadas y cientos de complejos residenciales multifamiliares con fallas estructurales insalvables en sus bases. De este modo, la investigación de campo arrojó datos valiosos sobre el comportamiento de las ondas telúricas lejos del epicentro del sismo en el Caribe.
Por otra parte, las mediciones sismológicas situaron el origen del evento en San Felipe, a unos 200 kilómetros de distancia de la costa. Efectivamente, las ondas de energía viajaron por la corteza terrestre pero afectaron las construcciones de manera diferenciada según la dureza del suelo. Por esa razón, el geólogo dominicano aseveró con contundencia científica que no encontró ninguna edificación totalmente destruida sobre bases de roca firme. En consecuencia, la solidez de los estratos rocosos protegió a las viviendas de sufrir el impacto directo del sismo en el Caribe.
Amplificación sísmica sobre terrenos blandos de la costa
El peligro de construir estructuras sobre la arena
Por el contrario, la devastación total de los bloques habitacionales se concentró en los terrenos arenosos ubicados en las cercanías del mar. Además, los suelos sueltos y saturados de agua salada generaron un destructivo fenómeno físico conocido técnicamente como amplificación del espectro sísmico. Por lo tanto, las fundaciones de las torres residenciales cedieron ante las fuerzas horizontales porque el terreno blando perdió su capacidad de soporte. De este modo, el especialista validó el principio de edificar sobre bases firmes para mitigar desastres durante un sismo en el Caribe.
Deficiencias en los materiales de construcción locales
Por otro lado, el ingeniero atribuyó los colapsos masivos a la preocupante utilización de ladrillos huecos en los muros de carga principales. En consecuencia, este tipo de material artesanal carece de la resistencia mecánica necesaria para soportar los empujes laterales de los temblores de tierra. Específicamente, De León recordó que mantiene una campaña de concientización pública desde hace cuarenta años basada en las metáforas de la prudencia constructiva. Por esa causa, las constructoras deben internalizar estas lecciones físicas esenciales para evitar tragedias habitacionales asociadas a un sismo en el Caribe.
Amenaza compartida en la placa tectónica caribeña
Finalmente, el investigador hizo un llamado de alerta urgente a los ministerios de vivienda de los países que integran la región antillana. Por este motivo, el científico recordó que una amenaza geológica similar latente compite contra la seguridad de todas las naciones del área caribeña. Adicionalmente, los territorios de la República Dominicana, Puerto Rico y Jamaica comparten la misma placa tectónica activa que generó la reciente catástrofe venezolana. En conclusión, los gobiernos autónomos deben actualizar los códigos de construcción vigentes para adecuar las infraestructuras ante el sismo en el Caribe.
Los terremotos del pasado 24 de junio expusieron la alta vulnerabilidad de los desarrollos urbanísticos ejecutados en los antiguos humedales costeros. Debido a la inestabilidad geológica de la cuenca, los colegios de ingenieros sugieren prohibir temporalmente los proyectos inmobiliarios en zonas de playa.
Con información de 2001
