El fenómeno de El Niño azota el Corredor Seco y fuerza al Gobierno hondureño a sumar 28 nuevos municipios a la alerta roja indefinida. El Gobierno de Honduras declaró este miércoles la ampliación de la alerta roja por sequía meteorológica a un total de 103 municipios de los 298 que integran el territorio nacional, debido a la agudización de la escasez hídrica provocada por el fenómeno de El Niño, la cual golpea severamente los sembradíos agrícolas y la supervivencia del ganado.
La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) incorporó 28 nuevas localidades a este nivel de máxima emergencia de carácter indefinido, sumándose a los 75 municipios decretados el pasado martes en los departamentos de Comayagua, La Paz, Francisco Morazán, El Paraíso, Valle, Choluteca, Intibucá y Lempira.
Déficit de lluvias, mapa de alertas y riesgo en el Corredor Seco
En relación con el diagnóstico climático, el Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) confirmó que en el país persisten temperaturas superiores a los promedios históricos y condiciones secas extremas vinculadas a un evento de El Niño de gran intensidad.
En este sentido el informe técnico advirtió que el retraso en la temporada de lluvias generó un déficit acumulado de entre 100 y 200 milímetros de precipitación, junto a un incremento térmico de hasta 1 grado centígrado entre marzo y agosto con especial rigor en la franja sur.
«Las condiciones más cálidas y secas de lo normal han reducido drásticamente el agua disponible para el consumo humano y animal en gran parte del territorio nacional», precisó el reporte técnico de la Copeco al justificar las medidas.
Por consiguiente el organismo de socorro situó a 82 municipios bajo alerta amarilla de vigilancia activa y preservó a otros 48 en alerta verde de carácter preventivo. Esta sequía prolongada golpea con crudeza el Corredor Seco centroamericano, franja altamente vulnerable donde habitan 10,5 millones de personas cuya seguridad alimentaria depende del cultivo estacional de maíz y frijol.
Racionamientos en Tegucigalpa, respuesta oficial y fondos de la ONU
Escasez en la capital y plan de contingencia estatal
Por su parte la emergencia hídrica repercutió directamente en Tegucigalpa, donde las empresas operadoras endurecieron los esquemas de racionamiento de agua potable tras el marcado descenso en los niveles de los principales embalses que surten a la capital.
En este contexto el Ejecutivo hondureño anunció la ejecución de medidas de urgencia que contemplan la rehabilitación y construcción de pozos y redes de abastecimiento, subsidios técnicos para productores agrícolas y ganaderos, y la entrega directa de combos de alimentos en los sectores en situación crítica.
Cooperación financiera internacional de Naciones Unidas
Por otro lado la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través de su coordinador residente Alejandro Álvarez, formalizó la semana pasada un desembolso adicional de 20 millones de dólares para mitigar los daños socioeconómicos provocados por la falta de agua en las comunidades rurales.
Ciertamente esta inyección financiera elevó a 86 millones de dólares el total de recursos canalizados por el organismo multilateral para responder a la emergencia climática en territorio hondureño.
Con información de EFE
