Valencia, 26 de marzo de 2026-. Testigos de Jehová cambiaron su posición sobre las transfusiones de sangre. La organización religiosa informó que, a partir de ahora, sus miembros podrán decidir si desean someterse a la extracción y almacenamiento de su propia sangre antes de una cirugía. Esta práctica, conocida como autotransfusión, representa una modificación relevante dentro de una doctrina que históricamente ha rechazado cualquier uso de sangre.
Testigos de Jehová cambiaron su posición sobre las transfusiones de sangre
El anuncio fue realizado en un video del Cuerpo Gobernante, el órgano que dirige a los Testigos de Jehová. Allí se explica que cada creyente podrá elegir si autoriza la recolección previa de su sangre para utilizarla durante una intervención médica.
Este cambio en el uso de sangre introduce una opción que antes no estaba permitida. Sin embargo, la organización mantiene sin variaciones uno de sus principios centrales: continúa prohibido recibir sangre de otra persona, incluso en situaciones de emergencia.
La norma se basa en una interpretación literal de pasajes bíblicos que instan a “abstenerse de la sangre”. Durante décadas, esta postura ha sido un rasgo distintivo del grupo y ha generado debates en el ámbito médico, especialmente en casos críticos.
Autotransfusión sí, transfusión externa no
La autotransfusión se considera aceptable porque utiliza exclusivamente la sangre del propio paciente. Según la organización, esta práctica no contradice su interpretación doctrinal, ya que no implica recibir sangre ajena.
En cambio, las transfusiones externas siguen prohibidas. La directriz continúa siendo estricta: los creyentes no pueden aceptar sangre de donantes, aun cuando el procedimiento sea vital para salvar la vida del paciente.
Este cambio en el uso de sangre no modifica la base teológica del grupo, pero sí amplía las alternativas disponibles para los fieles en contextos quirúrgicos.
Un debate que continúa en el ámbito médico
La postura de los Testigos de Jehová ha sido objeto de análisis durante años. En algunos casos, la negativa a recibir transfusiones ha sido presentada como un acto de fe, mientras que en otros ha generado controversia por las implicaciones éticas y sanitarias.
Con esta actualización, la organización busca ofrecer una opción adicional sin alterar su doctrina fundamental. El anuncio ya ha comenzado a generar reacciones entre profesionales de la salud, quienes destacan que la autotransfusión puede ser útil en determinados procedimientos.
