Valencia, 30 de diciembre de 2025-. «Slop» es elegida como la palabra del año 2025. Este término, que puede traducirse como “porquería”, se refiere al contenido digital de baja calidad producido masivamente mediante inteligencia artificial (IA).
«Slop» es elegida como la palabra del año 2025
Según Merriam-Webster, la palabra captura videos absurdos, imágenes publicitarias desordenadas, noticias falsas convincentes y libros escritos por IA de mala calidad.
“Slop refleja la saturación de contenido que invade las redes sociales durante 2025, incluyendo los famosos gatos que hablan en videos virales”, indicaron desde el diccionario estadounidense.
Desde Australia, el diccionario MacQuarie coincidió con la elección, señalando que la palabra también sirve como alerta sobre la necesidad de filtrar contenido generado por IA.
Los expertos advierten que aunque muchas personas reconocen el fenómeno, la exposición a slop puede afectar la percepción de información veraz.
Influencia de la tecnología en el lenguaje
El slop no es el único término que marcó 2025. En otros idiomas se destacaron palabras vinculadas a la IA y redes sociales.
En alemán, hallucineren; en inglés, Kl-Ara; en neerlandés, parasocial o rage bait; y en español, arancel, reflejaron tendencias culturales y tecnológicas.
Estas elecciones demuestran cómo los cambios tecnológicos influyen directamente en la evolución del idioma, incorporando nuevos conceptos a la vida cotidiana.
Perspectivas futuras
Los especialistas sugieren que el término podría extenderse y que quienes consumen contenido de este tipo podrían ser llamados “sloppers de IA”.
El fenómeno pone en evidencia la creciente interacción entre tecnología, medios digitales y comunicación cotidiana, marcando un hito en la forma de entender el contenido online.
El slop simboliza la era digital saturada por información rápida, muchas veces superficial, que exige a los usuarios mayor discernimiento y criterio al consumir medios.
Con esta elección, Merriam-Webster y MacQuarie reconocen cómo la inteligencia artificial redefine tanto la producción de contenido como la forma de hablar y escribir.
