Sismo de magnitud 5.0 sacude el noreste de Colombia mientras expertos advierten que el país encara un pico fuera de lo común tras el devastador terremoto de agosto. Un sismo de magnitud 5,0 en la escala de Richter sacudió la mañana de este martes 13 de octubre de 2026 el noreste de Colombia. Los organismos de gestión del riesgo y rescate confirmaron que el evento no dejó personas heridas ni causó daños a las infraestructuras residenciales o comerciales.
El movimiento de tierra despertó a los pobladores de diversas localidades andinas, manteniendo en alerta máxima a las autoridades departamentales que vigilan el comportamiento de las placas tectónicas.
Dicho fenómeno telúrico coincide con un lapso de marcada inestabilidad sísmica que sacude al territorio tras el sismo devastador que enlutó al país dos meses atrás.
El reporte del SGC: epicentro en Los Santos a 149 kilómetros
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) emitió un boletín técnico detallando los parámetros centrales del evento registrado en la cordillera oriental:
- La agencia oficial fijó el epicentro exacto en el municipio de Los Santos, ubicado en el departamento de Santander.
- Los instrumentos de medición determinaron que el evento telúrico ocurrió a una profundidad sustancial de 149 kilómetros.
- Los habitantes de múltiples municipios de la región nororiental sintieron las ondas sísmicas con notable claridad.
- Las dependencias de socorro descartaron afectaciones estructurales graves o colapsos de viviendas en las zonas adyacentes al epicentro.
En tal sentido, la gran profundidad del foco sísmico atenuó la fuerza del impacto destructivo en la superficie terrestre.
A este respecto, los comités locales de emergencia activaron patrullajes de inspección en puentes, vías y edificios públicos para verificar su estabilidad.
Aunado a esto, los pobladores santandereanos recordaron que su municipio alberga uno de los nidos sísmicos con mayor frecuencia de movimientos en el planeta.
Asimismo, los funcionarios de Protección Civil instaron a las familias a mantener planes de contingencia actualizados y rutas de evacuación despejadas en sus hogares.
La sombra del terremoto de agosto en San José del Palmar
El evento de 7,4 y el luto de 331 víctimas fatales
Por otra parte, la preocupación colectiva ante cada temblor responde al profundo trauma social que provocó la tragedia del pasado 10 de agosto.
En aquella fecha, un terremoto de magnitud 7,4 desató una de las peores emergencias humanas y materiales en la historia reciente de Colombia.
Dicho cataclismo cobró la vida de 331 personas y destruyó centenares de edificaciones en varios departamentos del occidente del país.
El epicentro de aquella catástrofe se ubicó en la localidad de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, constituyendo el evento telúrico más potente registrado en suelo colombiano en lo que va del siglo XXI.
En consecuencia, el Servicio Geológico Colombiano contabilizó más de 300 réplicas durante las semanas posteriores a la ruptura geológica inicial.
De igual manera, los damnificados todavía avanzan en difíciles tareas de reconstrucción en las barriadas más perjudicadas por los derrumbes.
Réplicas prolongadas y un pico fuera del promedio habitual
La advertencia de Freddy Tovar sobre la liberación de energía
Por añadidura, los expertos de la Red Sismológica Nacional explican que el país transita por una etapa de reacomodo estructural que demandará paciencia y cautela.
El coordinador de la Red Sismológica Nacional del SGC, Freddy Tovar, explicó recientemente a la agencia de noticias EFE que las réplicas del terremoto de agosto «pueden durar días, semanas, meses, incluso años».
El especialista detalló que tras un evento de magnitud 7,4 resulta habitual que ocurra «un pico de actividad» debido al reajuste de los esfuerzos geológicos que desata la liberación violenta de energía acumulada en las placas.
Dichas tensiones subterráneas continúan redistribuyéndose por diversos ramales de fallas secundarias a lo largo y ancho de la geografía nacional.
Por otro lado, los científicos señalan que estas oscilaciones periódicas disipan la fuerza interna de la corteza de manera gradual.
De modo que la población colombiana debe acostumbrarse a percibir eventos telúricos frecuentes durante los próximos meses sin caer en el pánico.
Enjambres sísmicos en Chocó y secuencias activas en Tolima
Movimientos simultáneos en distintos puntos del territorio
En este orden de ideas, los analistas de la red técnica descubrieron que el dinamismo actual no se restringe exclusivamente al área del terremoto de agosto.
La Red Sismológica Nacional detectó paralelamente la presencia de un enjambre sísmico en el departamento del Chocó, caracterizado por una serie constante de temblores cercanos en tiempo y espacio.
De forma complementaria, los sensores registraron una secuencia reiterada de movimientos tectónicos en el municipio de Chaparral, en el departamento del Tolima.
El SGC concluyó formalmente que el país experimenta en estos momentos un pico de actividad sísmica «por fuera del promedio» habitual.
Aun cuando Colombia registra sacudidas todos los días, la gran mayoría pasa desapercibida para el común de la ciudadanía por su baja intensidad.
En tal sentido, los expertos redoblan el rastreo satelital para identificar a tiempo cualquier deformación anómala en la superficie.
A este respecto, las brigadas de socorristas en Tolima y Chocó mantienen canales de comunicación permanentes con las comunidades indígenas y rurales.
Medidas preventivas y recomendaciones ante nuevas sacudidas
Preparación ciudadana frente a la amenaza sísmica
Para cerrar la panorámica geológica, los organismos de socorro recuerdan que la preparación comunitaria representa el único escudo efectivo ante los terremotos:
Las autoridades colombianas piden a la ciudadanía conservar la calma, desestimar rumores alarmistas en cadenas de redes sociales y consultar únicamente los boletines oficiales del Servicio Geológico Colombiano.
Dichas recomendaciones enfatizan la necesidad de ubicar zonas seguras dentro de casas y oficinas, asegurar estantes pesados e identificar llaves de paso de gas y agua para cerrarlas en caso de una emergencia mayor.
Por otro lado, las alcaldías de Santander y departamentos vecinos continuarán realizando simulacros de evacuación para entrenar a los habitantes frente a posibles réplicas de mayor intensidad.
De modo que el temblor de 5,0 en Los Santos, la advertencia sobre réplicas durante años, el enjambre en Chocó y el pico fuera del promedio delinean un panorama geológico sumamente activo en Colombia.
Con información de EFE
