«La dolarización no es la respuesta adecuada para el país»: Venezuela expone en Bangkok la hoja de ruta económica ante el FMI entre metas de crecimiento del 7 % y una inflación que cerrará en 467,9 %. El vicepresidente de Economía de Venezuela, Calixto Ortega, presentó este miércoles 14 de octubre de 2026 la nueva hoja de ruta económica del país durante una disertación en Bangkok, Tailandia, en el marco de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).
El alto funcionario, quien lideró anteriormente el Banco Central de Venezuela (BCV), delineó una estrategia de cuatro pilares fundamentada en el despegue de la producción petrolera y minera. Dicho esquema busca canalizar divisas frescas para estabilizar la moneda nacional y recuperar los servicios públicos tras años de desatención.
El plan de cuatro pilares: petróleo y minerales como palancas de financiamiento
El representante de la administración venezolana ante los organismos crediticios sustentó la recuperación macroeconómica en la reactivación intensiva de los recursos no renovables.
- La hoja de ruta económica articula cuatro ejes de acción directa orientados a captar inversiones y estabilizar las cuentas fiscales del Estado.
- El plan prioriza el incremento acelerado en la extracción de hidrocarburos y la explotación de minerales en los yacimientos del sur del país.
- El vocero ministerial definió el peso de estas industrias: «Son los principales motores para generar ingresos externos y nos permiten financiar el resto de la economía».
- Venezuela formalizó su regreso a la dinámica técnica del FMI en abril pasado, cerrando el distanciamiento institucional que mantenía desde 2019.
En tal sentido, las autoridades procuran convencer a los prestamistas multilaterales de que el país cuenta con flujo operativo suficiente para honrar sus compromisos.
A este respecto, los técnicos de los ministerios diseñan esquemas de atracción para socios foráneos que aporten maquinaria en los campos de extracción.
Aunado a esto, el equipo económico sostiene que el aprovechamiento minero diversificará las fuentes de ingresos en divisas a corto plazo.
Asimismo, los representantes gubernamentales buscan afianzar la certidumbre regulatoria para garantizar la operatividad de los consorcios extranjeros.
Entre el crecimiento del PIB y la advertencia inflacionaria del FMI
Proyecciones oficiales de expansión para 2026 y 2027
Por otra parte, las cifras analizadas en la capital tailandesa reflejan un panorama de contrastes para el aparato productivo nacional.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, afirmó recientemente que la nación sudamericana acumula 22 trimestres consecutivos de crecimiento económico ininterrumpido.
Dicha tendencia positiva coincide en parte con el informe de perspectivas de la economía mundial que el FMI difundió este martes:
- El organismo multilateral proyecta que el Producto Interno Bruto venezolano crecerá un 5 % al cierre del presente año 2026.
- La institución financiera prevé que la expansión económica acelerará hasta alcanzar un 7 % a lo largo de 2027.
- Calixto Ortega valoró estos números ante el auditorio: «Si Venezuela ha crecido tantos trimestres con las restricciones que hemos sufrido, ahora nos llega una buena oportunidad para que el crecimiento alcance su verdadero potencial».
En consecuencia, el Gobierno central intentará acelerar la colocación de crudo en refinerías del exterior para consolidar estas previsiones estadísticas.
De igual manera, los analistas de mercados emergentes monitorean el cumplimiento de las metas de recaudación tributaria interna.
La sombra de una inflación de 467,9 % y la brecha salarial
Por añadidura, el reporte del fondo multilateral encendió señales de alarma respecto a la estabilidad de los precios al consumidor.
El informe técnico del FMI pronosticó una inflación anual de 467,9 % para el cierre del presente ciclo en Venezuela.
Diversos economistas explican que la continua alza en la cotización del dólar impulsa este fenómeno inflacionario, al servir como referencia cotidiana para calcular bienes y servicios luego de la hiperinflación sufrida entre 2017 y 2021.
A pesar de las cifras de crecimiento económico que exhibe el Ejecutivo, dirigentes sindicales y trabajadores de diversos sectores denuncian que persiste una severa precariedad salarial en las familias trabajadoras.
Por otro lado, los comerciantes minoristas ajustan sus márgenes operativos a diario para evitar descapitalizarse frente a las oscilaciones cambiarias.
De modo que el aumento de la actividad económica todavía no se traduce en una mejora homogénea para el bolsillo del asalariado venezolano.
Recuperación de servicios básicos y renegociación de la deuda pública
Financiamiento para el sistema eléctrico y las redes de agua potable
En este orden de ideas, el titular económico detalló el destino social que tendrán los recursos fiscales derivados del bombeo.
Ortega subrayó la urgencia de destinar los ingresos del sector extractivo a sectores «desatendidos en la última década, como el suministro de agua y electricidad».
Dicho compromiso intenta reparar las graves deficiencias estructurales que paralizan con frecuencia la actividad comercial e industrial en las provincias del país.
El alto funcionario reveló además que Caracas trabaja decididamente para reconectar al país con el sistema financiero internacional.
Esta maniobra institucional busca reestructurar la abultada deuda pública externa, un proceso complejo que los negociadores venezolanos vienen abordando de manera formal «desde inicios de año».
En consecuencia, los comités de acreedores foráneos siguen con expectativa las fórmulas de pago que proponga la administración nacional.
A este respecto, las cámaras de la construcción celebran que las regalías petroleras contemplen el remozamiento de las redes de acueductos y subestaciones eléctricas.
La promesa de rescatar el bolívar frente a la dolarización
«La dolarización no es la respuesta adecuada para el país»
Por añadidura, el vicepresidente de Economía fijó una postura contundente frente a la pérdida de valor que experimenta el signo monetario patrio.
Ortega aseguró que el gabinete económico trabaja arduamente en revertir el uso generalizado de la divisa estadounidense en el comercio doméstico:
«La dolarización no es la respuesta adecuada para el país, sino fortalecer nuestra moneda nacional (…) El crecimiento y la estabilidad se verán reflejados en el fortalecimiento del bolívar. A medio plazo, nuestra moneda cubrirá el 100 % de nuestra economía local».
Dicho funcionario admitió abiertamente que Venezuela «ha aprendido de sus errores», reconociendo que los antiguos ciclos de bonanza petrolera acostumbraron al país a importar masivamente productos esenciales «porque era lo fácil y teníamos dólares para gastar».
El portavoz remató que «los ingresos potenciales por la recuperación de la producción petrolera y minera serán invertidos para ampliar el resto de la economía y tener una capacidad de desarrollo industrial».
Por otro lado, los expertos financieros advierten que sustituir el dólar exigirá disciplinar la emisión monetaria del Banco Central y erradicar la desconfianza del ahorrista.
De modo que los cuatro pilares, las proyecciones del FMI, el rescate prometido del bolívar y el plan extractivo marcan la estrategia económica que Venezuela expone ante el mundo.
Con información de Alberto News
