Sindicatos, maestros e indígenas alistan una masiva marcha nacional para medir fuerzas contra el Gobierno de Abelardo De La Espriella a solo dos meses de asumir el poder. Sindicatos de trabajadores, federaciones educativas, comunidades indígenas y diversas plataformas ciudadanas de Colombia preparan una contundente jornada de movilización para este miércoles 14 de octubre de 2026.
La convocatoria representa la primera gran prueba de fuego sobre el respaldo popular y la capacidad de resistencia social frente a la administración que encabeza el presidente Abelardo de la Espriella, mandatario que apenas cumple dos meses al frente del Estado.
El llamado agrupa exigencias en materia de derechos laborales, mejoras al sistema escolar y protección de los territorios ancestrales, reflejando a la par el rechazo frontal de los colectivos civiles a los proyectos oficiales orientados a restringir las manifestaciones públicas.
Fecode convoca al magisterio, huelga de la ADE y reclamos tras el terremoto
La junta directiva del magisterio colombiano acordó sumarse de forma unánime a las protestas para visibilizar el abandono estructural de las instituciones formativas y defender sus conquistas contractuales.
Los dirigentes sindicales estructuraron un pliego de demandas urgentes para el sector educativo:
- La Federación Colombiana de Educadores (Fecode) llamó a los docentes a manifestarse en defensa irrestricta de la educación pública y del sistema de salud del magisterio.
- El gremio exige al Ejecutivo recursos inmediatos para reparar y reconstruir miles de planteles educativos que sufrieron graves averías durante el sismo del pasado 10 de agosto.
- La organización sindical denunció una sistemática «campaña de estigmatización» gubernamental dirigida a desacreditar la labor pedagógica y el activismo gremial.
- En Bogotá, la Asociación Distrital de Educadores (ADE) paralizará sus actividades académicas mediante una huelga formal de 24 horas.
- La seccional capitalina denunció violaciones a los acuerdos colectivos por parte de la Secretaría de Educación, sumadas a retenciones salariales y castigos administrativos contra los maestros que marcharon en jornadas previas.
En tal sentido, los portavoces de Fecode ratificaron que el magisterio caminará hombro a hombro con las centrales obreras para frenar cualquier retroceso en materia laboral.
A este respecto, diversas asambleas de profesores en las capitales departamentales coordinan marchas hacia las sedes administrativas y plazas públicas para visibilizar sus peticiones.
Aunado a esto, las asociaciones de padres de familia respaldan los reclamos de infraestructura ante el peligro que representan las aulas agrietadas para los alumnos.
Asimismo, los líderes sindicales advierten que intensificarán sus acciones de presión si el Ministerio de Educación ignora los compromisos adquiridos en las mesas de diálogo.
Cumbre indígena en el Cauca, megaproyectos y rechazo a la división comunitaria
Articulación de los pueblos originarios del suroeste
Por otra parte, los resguardos ancestrales del suroeste colombiano consolidan un bloque común de acción frente a los planes económicos del nuevo Gobierno.
Cuatro destacadas agrupaciones de base celebran entre lunes y martes una cumbre territorial en el departamento del Cauca con el propósito de fijar posturas unitarias antes de marchar el miércoles.
El consejero mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), Edinson Peña, expuso ante la agencia EFE los motivos que empujan a sus comunidades a tomar las carreteras:
«La protesta es el único instrumento que nos queda a los pueblos indígenas y a las organizaciones sociales para poder ser escuchados y exigir el cumplimiento de nuestros derechos».
El representante indígena aseveró que el Gobierno adoptó medidas perjudiciales desde sus primeras semanas de gestión, promoviendo el extractivismo indiscriminado y el avance de megaproyectos sobre zonas ancestrales.
Peña censuró abiertamente las declaraciones del mandatario nacional contra la dirigencia comunitaria, acusando a la Casa de Nariño de sembrar divisiones internas y desconocer la legitimidad de sus autoridades tradicionales.
En consecuencia, las guardias indígenas activan cordones de seguridad y caravanas de transporte para desplazar delegaciones numerosas hacia los puntos de concentración urbana.
De igual manera, colectivos campesinos de la región andina anunciaron su adhesión a los mítines convocados en Popayán, Cali y Pasto.
Disputa por el protocolo policial, Estatuto Antiterrorista y horizonte de paro
El debate sobre las restricciones a la protesta
Por añadidura, la movilización coincide con una tensa polémica nacional desatada por dos proyectos gubernamentales que buscan endurecer el control del orden público.
La administración de De la Espriella impulsa una reforma al protocolo de actuación de la Fuerza Pública en las marchas, alegando la necesidad de resguardar el orden pacífico y sancionar los bloqueos viales.
Sin embargo, múltiples especialistas jurídicos y plataformas de derechos humanos alertan que la propuesta otorga discrecionalidad excesiva a los cuerpos policiales y debilita las instancias de mediación ciudadana.
En paralelo, el Ejecutivo redacta el denominado Estatuto Antiterrorista, un marco normativo concebido para ampliar los mecanismos de acción estatal contra células delictivas.
La oposición política denuncia que la ley busca criminalizar el descontento social al flexibilizar la definición de terrorismo y autorizar sanciones cautelares contra personas u organizaciones sin mediar sentencia de un juez.
El senador Iván Cepeda, quien compitió por la presidencia en las elecciones pasadas, manifestó su alarma ante estas herramientas legales, considerándolas una amenaza a las libertades públicas.
Por otro lado, la marcha de este miércoles encabeza un cronograma más extenso que incluye un eventual paro nacional durante el mes de noviembre, aún pendiente de fecha definitiva.
El ambiente en las calles ya venía caldeándose en semanas previas debido a los plantones de artistas por recortes culturales, las marchas de colectivos feministas y la movilización en solidaridad con Palestina del pasado 7 de octubre.
De modo que la cohesión de los gremios, el malestar de los maestros y la alerta ante las nuevas leyes punitivas perfilan una jornada determinante para medir la correlación de fuerzas en Colombia.
Con información de EFE
