Valencia, 14 de abril de 2026-. Sindicalista propuso un sueldo mínimo de 600 dólares e invitó a marchas en Caracas. El profesor René Zapata, secretario de organización de la subregión Tuy–Guaicaipuro, ratificó esta demanda este martes.
Según explicó el dirigente, esta cifra no es caprichosa ni aleatoria. Responde a estudios técnicos sobre el costo actual de la cesta básica en el país. El objetivo es que los trabajadores cubran sus gastos esenciales con dignidad.
Zapata afirmó que distintos gremios han comparado precios de alimentos y servicios básicos. Tras estos análisis, determinaron que 600 dólares es la base mínima para una vida digna. «No vamos a aceptar menos de eso», sentenció el representante gremial.
Sindicalista propuso un sueldo mínimo de 600 dólares e invitó a marchas en Caracas
El dirigente calificó como un éxito total la protesta nacional realizada el pasado 9 de abril en Caracas. En esa jornada, diversos sectores laborales se movilizaron masivamente para exigir mejoras en sus condiciones de trabajo.
A juicio de Zapata, la movilización demostró que los trabajadores han perdido el miedo a reclamar. El espíritu de lucha se mantiene vigente en las calles para presionar por un ajuste real. La exigencia de salario de 600 dólares es el eje central de estas acciones.
En este contexto, el gremio invitó a participar en las próximas concentraciones del 19 de abril y 1 de mayo. Ambas fechas serán decisivas para insistir en la demanda de un sueldo justo para el sector público.
Base legal y realidad social
Durante sus declaraciones, Zapata recordó la vigencia del artículo 91 de la Constitución Nacional. Este apartado establece el derecho a un salario mínimo vital ajustado al costo de la canasta básica.
Este derecho ampara tanto a trabajadores públicos como privados en todo el territorio. Sin embargo, la FVM denunció que actualmente este mandato constitucional no se cumple de manera efectiva. El silencio oficial vulnera derechos adquiridos por décadas de lucha.
La exigencia de salario de 600 dólares busca cerrar la brecha entre los ingresos actuales y la inflación. Para los maestros, el hambre y la pobreza no son simples estadísticas, sino una realidad diaria dolorosa.
Desconfianza ante anuncios oficiales
La federación también reaccionó al mensaje de la vicepresidenta Delcy Rodríguez sobre un «aumento responsable» para mayo. El gremio expresó desconfianza ante la creación de nuevas comisiones para evaluar el tema laboral.
Denunciaron que históricamente estos mecanismos solo han servido para «correr la arruga» sin soluciones. Además, cuestionaron la falta de transparencia fiscal en el manejo de los recursos públicos por parte del gobierno.
La exigencia de salario de 600 dólares se mantiene como una prioridad innegociable frente a la incertidumbre. Los maestros exigen que el aumento se traduzca en salario formal y no en esquemas de bonificación sin incidencia legal.
