Seguidores de Lula abarrotan la Avenida Paulista para buscar la remontada hacia el balotaje del 25 de octubre mientras Flávio Bolsonaro pacta con alcaldes y logra un fallo judicial favorable. Miles de simpatizantes del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva coparon este domingo 11 de octubre la emblemática Avenida Paulista de São Paulo.
La multitudinaria «Marcha por la democracia» congregó a una marea de camisas rojas para respaldar la reelección del líder del Partido de los Trabajadores (PT) frente a su contrincante, el senador de derecha Flávio Bolsonaro.
El acto constituyó la mayor concentración de masas del oficialismo desde la primera vuelta del domingo anterior, una cita electoral donde el gobernante obtuvo un segundo lugar que descolocó a los sondeos y que el propio candidato catalogó de «inesperado».
Tono optimista de Lula, movilización de abstencionistas y la semana laboral
El mandatario brasileño exhibió renovada energía sobre el escenario móvil, enfocando su discurso en la necesidad imperiosa de convencer a quienes evitaron las urnas en el primer llamado comicial.
El líder progresista trazó las metas operativas inmediatas para la militancia en los catorce días de campaña restantes:
- Lula exhortó a buscar el voto de los más de 30 millones de brasileños que no sufragaron el pasado domingo, priorizando a los adultos mayores.
- El jefe de Estado alertó sobre las consecuencias de un retroceso administrativo con un enérgico llamado: «Tenemos una responsabilidad muy grande; no podemos permitir que los ladrones vuelvan a gobernar este país».
- El gobernante anticipó que el Senado someterá a votación la próxima semana el proyecto que disminuye la jornada laboral.
- La dirigencia del PT confía en que dicha reforma social revitalice la candidatura y fracture la propuesta liberal que promueve Flávio Bolsonaro.
- La multitud celebró las palabras coreando consignas históricas de lucha sindical y cánticos como «Fascistas, fascistas, no pasarán».
En tal sentido, la campaña oficialista busca recuperar el terreno perdido apelando a las mejoras socioeconómicas que marcaron las gestiones previas de la izquierda.
A este respecto, asistentes de larga data como Margarida Porto, jubilada del sector metalúrgico que acudió junto a su hermana Ana, recordaron las conquistas de la clase trabajadora y la contención de la pobreza.
Aunado a esto, las hermanas manifestaron que, si bien no reciben ayudas directas del Estado, marchan firmemente para salvaguardar las coberturas que amparan a los sectores más vulnerables.
Asimismo, votantes jóvenes como Murilo de Oliveira, analista de datos de 24 años, portaron pancartas con frases como «Brasil es nuestro», desafiando las presiones políticas de Donald Trump desde Washington.
De hecho, De Oliveira relató cómo persuadió a su propia abuela para que abandone la abstención y vote por Lula en el balotaje para frenar el avance conservador sobre los derechos de la comunidad LGTBI.
Movimientos de Flávio Bolsonaro con alcaldes y fallo del tribunal electoral
Alianzas políticas en el cordón metropolitano
Por otra parte, el senador Flávio Bolsonaro desplegó una intensa agenda de articulación institucional dentro de la misma urbe de São Paulo.
El candidato opositor sostuvo reuniones de alto nivel con burgomaestres de la zona metropolitana, un territorio neurálgico que aglutina a más de 20 millones de habitantes.
El aspirante de derecha consolida un sólido bloque institucional en este distrito clave gracias al respaldo explícito del gobernador estatal, Tarcísio de Freitas, y del alcalde paulistano, Ricardo Nunes.
En consecuencia, el comando bolsonarista afianza la estructura territorial de sus aliados para resguardar la ventaja que consiguieron en la primera ronda.
De igual manera, los coordinadores del senador intensifican las visitas a los cinturones industriales periféricos para disputar el voto obrero que históricamente acompañó al laborismo.
Cierre de canal en WhatsApp por decisión judicial
Por añadidura, el aspirante de la derecha celebró triunfos sustanciales en el terreno jurídico mientras su rival llenaba las calles.
El Tribunal Superior Electoral (TSE) acogió un reclamo interpuesto por el equipo de Bolsonaro y ordenó el bloqueo inmediato de un canal de WhatsApp afín al presidente Lula.
El aspirante conservador fundamentó su denuncia en la circulación continua de informaciones falsas y campañas de difamación dirigidas en su contra a través de dicho espacio de mensajería.
Por otro lado, los apoderados del Partido de los Trabajadores preparan recursos legales para apelar la medida cautelar y defender sus herramientas de divulgación digital.
De modo que la masiva concentración en la Avenida Paulista, la pugna por 30 millones de abstencionistas y los choques en los tribunales calientan la recta final hacia las urnas.
Con información de EFE
