Lula da Silva elimina los impuestos a la gasolina por 30 días a dos semanas del balotaje en Brasil y Flávio Bolsonaro tilda de «irresponsable» a su adversario. El gobierno del mandatario izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva anunció la eliminación temporal de los gravámenes a la gasolina en todo el territorio de Brasil.
La administración central ejecutó la medida económica a escasas dos semanas de celebrar el crucial balotaje presidencial pautado para el próximo 25 de octubre de 2026, jornada en la que el jefe de Estado buscará un cuarto mandato frente al candidato de la derecha, el senador Flávio Bolsonaro.
El plan gubernamental establece una exoneración tributaria durante un lapso de 30 días continuos, lo que representa una rebaja inmediata de 0,89 reales (aproximadamente 0,18 dólares) por cada litro en las estaciones de servicio.
Escalada del petróleo, subsidios al diésel y financiamiento extraordinario
La Casa de Planalto adoptó la decisión arancelaria para mitigar el impacto doméstico derivado de las tensiones bélicas que sacuden las rutas petroleras de Medio Oriente.
El gabinete ministerial estructuró una serie de medidas de emergencia para proteger el abastecimiento en las cadenas de distribución interna:
- La exoneración de impuestos a la gasolina regirá formalmente durante un periodo de 30 días en todo el país.
- El beneficio traslada una disminución directa de 0,89 reales por litro al consumidor final en las gasolineras.
- El Ejecutivo amplió paralelamente los subsidios destinados a los importadores de diésel, combustible esencial para los camiones de carga.
- La presidencia remarcó en una nota oficial que el país atraviesa «un momento crítico para el abastecimiento» debido a las presiones externas.
- El tesoro nacional amortizará el impacto fiscal de las rebajas utilizando los «ingresos extraordinarios» generados por las exportaciones de crudo.
En tal sentido, el mandatario pretende estabilizar el valor de los fletes terrestres y prevenir una ola especulativa sobre los artículos de la cesta básica familiar.
A este respecto, diversos gremios del transporte pesado en São Paulo y Río de Janeiro manifestaron alivio temporal ante la ampliación de los aportes estatales para el diésel.
Aunado a esto, los técnicos del Ministerio de Hacienda diseñaron esquemas de compensación tributaria para blindar las cuentas públicas sin incurrir en endeudamiento nocivo.
Asimismo, los analistas de coyuntura señalan que Lula busca contrarrestar las críticas sobre la carestía de la vida que marcaron los últimos debates públicos.
Campaña electoral, reacción de Flávio Bolsonaro y meta de inflación
Críticas del candidato opositor y advertencia a los votantes
Por otra parte, la decisión oficial encendió de inmediato el fuego cruzado en los escenarios de campaña a lo largo del país.
El senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, aventaja al actual gobernante tras conquistar el 47 % de los sufragios en la primera vuelta comicial, frente al 45 % que obtuvo Lula.
El aspirante conservador cuestionó con dureza la idoneidad del decreto durante una multitudinaria concentración con simpatizantes, donde tachó a Lula de «irresponsable».
El legislador derechista arremetió contra las consecuencias que acarreará este beneficio temporal sobre las finanzas de las familias brasileñas a corto plazo.
En consecuencia, el candidato opositor advirtió a los electores que el valor del diésel experimentará alzas desmedidas inmediatamente después de que concluyan las votaciones.
De igual manera, el equipo de campaña de la derecha intensifica sus mensajes en plataformas digitales para persuadir a los votantes indecisos sobre los riesgos del déficit fiscal.
Inflación de septiembre y ruptura de la banda de tolerancia
Por añadidura, las estadísticas macroeconómicas añaden una presión notable sobre la gestión del líder del Partido de los Trabajadores (PT).
La autoridad estadística de Brasil certificó que la inflación avanzó un 0,82 % durante el mes de septiembre, reflejando tensiones persistentes en los precios de los servicios.
El índice de precios al consumidor acumuló un incremento del 4,58 % en los últimos doce meses, desbordando formalmente la banda oficial de tolerancia que fija el Banco Central entre el 1,5 % y el 4,5 %.
Por otro lado, los sectores comerciales expresan incertidumbre sobre el comportamiento que adoptarán los precios cuando finalice el periodo de gracia de 30 días para la gasolina.
De modo que la combinación del alivio arancelario, la ajustada ventaja de Flávio Bolsonaro y el desborde inflacionario define el clima de tensión previa a los comicios del 25 de octubre.
Con información de AFP
