Valencia, 30 de enero de 2026-. Rusia advirtió que usará todas las herramientas disponibles para proteger a sus petroleros. La portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova, afirmó que el país adoptará “todas las medidas a su alcance” para defender sus buques.
Según Zajárova, los ataques a la libertad de navegación son “inadmisibles” y violan el derecho internacional.
Rusia advirtió que usará todas las herramientas disponibles para proteger a sus petroleros
La funcionaria rusa criticó las sanciones occidentales que justifican la captura de petroleros de la llamada “flota fantasma”.
“Estas medidas van en contra del derecho internacional y no pueden ser base para ejercer jurisdicción en mar abierto”, dijo.
Zajárova cuestionó las acciones de la Unión Europea y Francia, calificando sus alegaciones como “inventadas e insostenibles” para apresar barcos.
El caso más reciente involucra al petrolero ‘Grinch’, detenido por Francia entre Marruecos y España hace más de una semana.
Flota rusa y medidas de defensa
Rusia había mantenido una postura moderada ante la detención del petrolero ‘Marinera’ por parte de guardacostas estadounidenses a principios de año.
Sin embargo, la captura del ‘Grinch’ marcó un endurecimiento de la posición rusa frente a las medidas coercitivas occidentales.
El gobierno ruso señaló que la protección de sus petroleros es una prioridad ante la reducción de exportaciones de petróleo debido a sanciones.
Zajárova insistió en que cualquier acción para frenar la navegación de sus barcos será considerada una violación grave del derecho internacional.
Implicaciones internacionales
Los expertos consideran que la flota rusa ha sido clave para esquivar las sanciones occidentales, transportando crudo hacia mercados internacionales.
El endurecimiento de la persecución por parte de Estados Unidos y Europa refleja la presión constante sobre Moscú para limitar sus ingresos petroleros.
La situación aumenta la tensión diplomática entre Rusia y los países occidentales, que buscan cumplir las sanciones mientras Moscú defiende sus intereses estratégicos.
