“Resolví ocho guerras, recuperé a todos los rehenes”: Trump reivindica sus méritos para el Premio Nobel de la Paz y asegura que ningún otro presidente estadounidense ha conseguido resultados similares. el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, defendió con firmeza este miércoles 7 de octubre de 2026 sus credenciales para recibir el Premio Nobel de la Paz, cuyo veredicto formal saldrá a la luz este viernes.
El mandatario norteamericano compareció ante los periodistas en Washington para reivindicar sus méritos en la Casa Blanca, asegurando que su gestión resolvió ocho conflictos bélicos, rescató a decenas de rehenes cautivos en el extranjero e impidió el estallido de nuevas guerras en el planeta.
Las ocho guerras resueltas, la liberación de rehenes y el testimonio de Machado
El jefe de Estado norteamericano expuso los números de su gestión internacional frente a las consultas de los medios de comunicación.
Trump descartó cualquier sentimiento de arrepentimiento respecto al ejercicio de su mandato y ensalzó los resultados de su estrategia de mediación.
«Resolví ocho guerras, otra está por venir, recuperé a todos los rehenes (…) Ningún presidente probablemente ha resuelto ninguna guerra. Yo resolví ocho guerras y guerras importantes».
En tal sentido, el mandatario aseveró con vehemencia que sus actuaciones exteriores permitieron salvar «millones y millones de vidas» en diversas latitudes.
A este respecto, Trump sumó a sus argumentos el respaldo de la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien conquistó el Premio Nobel de la Paz en su edición de 2025:
El líder republicano recordó que la propia Machado expresó públicamente que sus acciones justificaban la entrega de dicho galardón.
Trump subrayó que la laureada dirigente le transmitió que «nunca ha habido nadie en la historia del Premio Nobel que merezca» tanto ese reconocimiento como él.
Asimismo, el gobernante estadounidense arremetió de forma directa contra el lauro concedido en 2009 a su antecesor demócrata, Barack Obama:
«Obama lo obtuvo, y no hizo nada. Todavía no sé por qué lo obtuvo».
Aunado a esto, los voceros de la Casa Blanca insisten en que el expediente de mediaciones de Trump supera con creces los hitos de administraciones anteriores.
Presión económica, el freno nuclear a Teherán y el recelo hacia Oslo
Herramientas arancelarias y contención de crisis
Por otra parte, el dignatario detalló la metodología que implementó su equipo para contener conflagraciones sin arriesgar tropas en el terreno.
Trump destacó el empleo táctico de aranceles comerciales y presiones financieras como mecanismos de disuasión indispensables:
- La imposición de gravámenes forzó a gobiernos hostiles a desistir de aventuras bélicas.
- La asfixia monetaria obligó a regímenes extranjeros a negociar la repatriación pacífica de prisioneros.
- Las advertencias diplomáticas directas evitaron la escalada bélica en zonas de alta volatilidad fronteriza.
En consecuencia, el presidente ratificó la eficacia de su línea de acción: «he resuelto, piénsalo, ocho guerras y he recuperado a todos los rehenes y he evitado que ocurrieran muchas guerras».
De igual manera, el mandatario alertó sobre el programa atómico de Irán, garantizando que bajo su mandato la nación persa jamás dispondrá de armas nucleares, frenando así un escenario de inestabilidad mayúscula.
Expectativas frente al jurado escandinavo
Por añadidura, el presidente admitió las históricas discrepancias que separan a su figura del perfil habitual del jurado noruego.
Trump confesó desconocer la decisión definitiva que anunciarán los miembros calificadores en la capital noruega:
«No sé cuáles serán sus decisiones. Tienen fama de tal vez no dárselo a gente como yo».
Por otro lado, el magnate advirtió que ignorar sus resultados constituirá «un gran descrédito» para quienes deliberan en Oslo.
De modo que el líder estadounidense insistió en que sus aportes superan los de sus predecesores: «Lo reciba o no, he hecho mucho más».
Con información de Alberto News
