Valencia, 11 de agosto de 2026-. Rescatistas siguen buscando a los sobrevivientes entre los escombros de infraestructuras colapsadas tras terremoto el 10 de agosto en Colombia.
Una carrera contra el tiempo se vive en las zonas afectadas de Colombia tras el potente movimiento telúrico. Así lo reseña la agencia de noticias AFP, detallando las heroicas labores de rescate en el occidente del país.
Socorristas y voluntarios remueven escombros con sus propias manos para hallar sobrevivientes. El terremoto de magnitud 7,4 es considerado el más fuerte registrado en la última década.
El balance oficial confirma hasta el momento 169 fallecidos y 483 personas heridas. Decenas de edificaciones colapsaron por completo a causa de la fuerte sacudida matutina.
Rescatistas siguen buscando a los sobrevivientes entre los escombros de infraestructuras colapsadas tras terremoto el 10 de agosto en Colombia
En Pereira, la ciudad más golpeada, la falta de electricidad complica las labores nocturnas. Los voluntarios utilizan linternas para buscar señales de vida entre las ruinas urbanas.
«Demasiado angustiante, no tengo palabras para todo lo que está pasando en este momento», relató Juana Marín. La joven mercadóloga participó activamente en las tareas de remoción de escombros.
La carrera contra el tiempo se multiplica en Cali con cadenas humanas formadas por ciudadanos. Las brigadas exigen silencio absoluto periódicamente para escuchar los llamados de auxilio.
Balance gubernamental y daños críticos en infraestructuras nacionales
El presidente Abelardo de la Espriella declaró el estado de emergencia nacional tras el desastre. El mandatario informó que 61 edificios colapsaron y hay 188 desaparecidos solo en Cali.
Asimismo, la red de transporte aéreo sufrió severos golpes en su infraestructura logística. Seis aeropuertos comerciales suspendieron operaciones de manera temporal mientras avanzan las inspecciones técnicas.
El país entero se mantiene volcado en esta carrera contra el tiempo para salvar vidas. Las autoridades coordinan la llegada de suministros humanitarios a las regiones más golpeadas.
