Valencia, 9 de agosto de 2026-. La compañía busca estabilizar sus operaciones financieras en el país caribeño y asegurar el cobro de sus acreencias pendientes.
Cercanía diplomática y licencias de la OFAC
La empresa dirigida por Josu Jon Imaz mantiene contacto directo con el gobierno venezolano y la administración de Donald Trump.
Esta estrategia diplomática busca adaptar las licencias de operación dentro del estricto marco de sanciones impuesto por Estados Unidos.
El cobro de la deuda millonaria de PDVSA avanza paralelamente a los permisos emitidos por la Oficina de Control de Activos Extranjeros.
Las autorizaciones de la OFAC permitieron retomar proyectos clave y reactivar los cargamentos de crudo hacia el exterior.
A cierre del primer semestre de 2026, la exposición patrimonial de la petrolera en Venezuela subió a 361 millones de euros.
Las cuentas comerciales con la estatal petrolera alcanzan los 4.080 millones de euros, de los cuales 3.295 millones permanecen provisionados.
Repsol se acerca aún más a Trump en un esfuerzo de asegurar sus negocios en Venezuela
Pese a las dificultades, Repsol alcanzó una producción media de 71.400 barriles diarios durante el primer semestre del año.
La firma firmó tres pactos clave en 2026, incluyendo una alianza con la italiana Eni para potenciar el proyecto Cardón IV.
Asimismo, la petrolera rubricó acuerdos con el Ministerio de Hidrocarburos para asumir el control operativo de la empresa mixta Petroquiriquire.
El tercer compromiso contempla estudiar el desarrollo de un nuevo campo situado al sureste del concurrido Lago de Maracaibo.
Estos avances operativos buscan amortiguar el impacto financiero y viabilizar el pago de la deuda millonaria de PDVSA.
Globalmente, la multinacional española reportó beneficios netos por 2.201 millones de euros impulsada por el alza del crudo internacional.
