Valencia, 27 de abril de 2026-. Reportan un crecimiento impune en la filtración de datos personales en el país. Desde 2024 se han registrado al menos 11 ataques informáticos contra empresas privadas y entes públicos en Venezuela. Estos incidentes han expuesto datos personales de usuarios, clientes y contribuyentes en distintos sectores del país.
La situación ha sido documentada por la ONG Redes Ayuda, que advierte sobre una creciente vulnerabilidad digital. Los casos incluyen filtraciones, intrusiones en sistemas y ataques de ransomware.
Reportan un crecimiento impune en la filtración de datos personales en el país
La filtración de datos en Venezuela ha afectado a compañías de telecomunicaciones como Digitel, Movistar y Fibex Telecom. También se han visto comprometidas plataformas como Cashea, Yummy Rides y Rapikom.
En el sector financiero figura el Banco Nacional de Crédito (BNC), junto a organismos públicos como el Seniat, el Metro de Caracas, Conviasa y Pdvsa.
Además, han circulado reportes no confirmados sobre posibles ataques a cuerpos de seguridad. Entre ellos el Cicpc y el Sebin, aunque sin pronunciamientos oficiales.
El coordinador de Redes Ayuda, Luis Serrano, explica que la filtración de datos en Venezuela está directamente relacionada con hackeos previos. Señala que la baja inversión en seguridad digital agrava el problema.
Datos personales y riesgos
La filtración de datos en Venezuela ha permitido la circulación de bases de datos en entornos digitales clandestinos. Esta información puede venderse por cientos o miles de dólares.
Serrano advierte que los datos permiten perfilar a los usuarios con precisión. Esto incluye hábitos de consumo, ubicación y patrones de uso.
Con esa información, los atacantes pueden ejecutar fraudes dirigidos, suplantación de identidad o ataques de phishing. También pueden acceder a cuentas personales o afectar a terceros.
El especialista añade que la creciente actividad económica del país también atrae a atacantes digitales. Esto incrementa el interés por bases de datos locales.
Marco legal y vacíos
La filtración de datos en Venezuela ocurre en un contexto con normas fragmentadas. Sin embargo, no existe una ley específica de protección de datos personales.
El abogado Ángel Díaz explica que hay una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia, pero sin aplicación efectiva. También señala la falta de sanciones claras para los responsables.
Según Díaz, la legislación actual protege más a las instituciones que a los ciudadanos afectados. Esto deja a los usuarios sin mecanismos de reclamo efectivos.
Falta de transparencia y soluciones
Las empresas y organismos suelen limitar la información sobre estos incidentes. En muchos casos priorizan el impacto reputacional sobre la protección del usuario.
Luis Serrano señala que esta práctica deja a los ciudadanos sin alertas claras sobre riesgos. Esto dificulta la prevención de fraudes o ataques posteriores.
Tanto expertos como organizaciones coinciden en la necesidad de una ley específica. También proponen crear una autoridad independiente que supervise el manejo de datos.
