Reportan que sobrevuelos de F-18 habrían facilitado huida de María Corina Machado hacia Curazao. Un reciente vuelo de cazas estadounidenses sobre el Golfo de Venezuela —operado por EE. UU.— despertó especulaciones de que esos sobrevuelos habrían servido para proteger la salida clandestina de María Corina Machado hacia Curazao, antes de su viaje a Oslo para recibir el Premio Premio Nobel de la Paz.
Detalles del sobrevuelo
El 9 de diciembre de 2025, dos jets F/A-18 de la Marina de Estados Unidos sobrevolaron aguas frente a la costa venezolana durante cerca de media hora. Estados Unidos calificó la misión como un “vuelo de entrenamiento rutinario”.
El paso de estos aviones se sitúa como el acercamiento más cercano hasta ahora de fuerzas aéreas de Estados Unidos al espacio aéreo venezolano desde el inicio del reciente aumento de la presencia militar en el Caribe.
Supuesto vínculo con la fuga de Machado
Informes recientes señalan que María Corina Machado abandonó Venezuela en una lancha rumbo a Curazao un día antes de la ceremonia del Nobel. El País+2El País+2
Algunos analistas e incluso opositores al gobierno sugieren que los F-18 podrían haber actuado como pantalla aérea, impidiendo o disimulando la detección de su escape marítimo, dado el estrecho control sobre salidas del país. Esta versión, sin embargo, no ha sido confirmada por fuentes oficiales.
Reportan que sobrevuelos de F-18 habrían facilitado huida de María Corina Machado hacia Curazao
¿Por qué este escenario genera dudas?
El contexto militar: EE. UU. ha incrementado sus operaciones en aguas caribeñas, con una campaña declarada contra el narcotráfico. En ese marco, movimientos de barcos o lanchas hacia Caribe podrían beneficiarse de cobertura aérea.
La urgencia de la huida: Machado estaba clandestina, bajo amenaza, con prohibición de salida del país. La clandestinidad y el secretismo de su salida coinciden en el tiempo con los sobrevuelos, lo que alimentó versiones sobre un posible plan coordinado.
Posibles implicaciones
Si se comprobase algún tipo de apoyo externo a la huida, esto podría tensar aún más las relaciones diplomáticas entre EE. UU. y el gobierno venezolano. También reavivaría el debate sobre soberanía, intervención extranjera y los límites del derecho de asilo o protección a opositores.
Al mismo tiempo, el escape exitoso reconfigura el relato político: para muchos en la oposición, simboliza la vulnerabilidad del régimen en controlar restricciones incluso de exiliados, y subraya la dimensión internacional de la crisis venezolana.
Con información de Versión Final
