Reportan 29 casos de fiebre amarilla. La Academia Nacional de Medicina de Venezuela informó que en el país se han confirmado al menos 29 casos de fiebre amarilla y dos fallecimientos asociados a la enfermedad.
Los datos provienen de reportes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y de monitoreo epidemiológico nacional, según explicó el presidente de la institución, Huniades Urbina.
Urbina señaló que la respuesta oficial inicial ante el brote fue tardía, pese a que la academia había emitido advertencias desde 2025 sobre el riesgo de reaparición de la enfermedad.
Las autoridades sanitarias han priorizado 22 parroquias ubicadas en los estados Aragua, Lara, Portuguesa y Barinas, zonas donde se ha detectado mayor incidencia de contagios. Hasta el momento, Caracas no registra casos confirmados.
Reportan 29 casos de fiebre amarilla
La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por la picadura de mosquitos infectados. Puede provocar síntomas leves como fiebre y malestar general, pero también cuadros graves con ictericia, hemorragias y fallo hepático.
Ante la situación, las autoridades sanitarias han comenzado a exigir la vacuna contra la fiebre amarilla para quienes viajen o residan en las zonas priorizadas. La medida cobra especial relevancia ante la cercanía de la Semana Santa, período en el que se espera un aumento de la movilidad de personas.
Además, se han habilitado cientos de puntos de vacunación en las áreas consideradas de riesgo para facilitar el acceso a la inmunización.
La vacuna se administra una sola vez en la vida a partir de los nueve meses de edad y proporciona protección permanente. Expertos han advertido que elevar la cobertura de vacunación es clave para frenar la propagación del virus.
La OPS ya había alertado desde 2025 sobre una reemergencia significativa de fiebre amarilla en varios países de América Latina, entre ellos Brasil, Ecuador y Costa Rica, lo que refleja un escenario epidemiológico regional que también impacta a Venezuela.
Especialistas recomiendan vacunarse con antelación si se vive o se planea viajar a zonas de riesgo, así como reforzar las medidas de control de mosquitos y la vigilancia comunitaria para reducir la transmisión.
