Valencia, 21 de mayo de 2026-. Regreso de la economía de puertos preocupa a los productores de arroz. Mientras los agricultores intentan cosechar antes de las lluvias, llegan cargamentos desde Brasil. Según reportes, al menos 10.000 toneladas ingresaron recientemente al país.
El cargamento fue nacionalizado en Puerto Cabello entre el 30 de abril y el 1 de mayo.
Su valor declarado fue de 2,9 millones de dólares.
Además, productores aseguran que no se trata de un caso aislado. Afirman que al menos ocho buques ya han llegado y otros están en camino.
Esta situación ha generado saturación en los silos.
En muchos casos, los centros de almacenamiento no tienen capacidad disponible.
Regreso de la economía de puertos preocupa a los productores de arroz
La crisis del arroz golpea productores debido a la diferencia de costos. Producir una tonelada en Venezuela cuesta entre 600 y 630 dólares.
En contraste, el arroz importado entra por unos 270 a 280 dólares por tonelada.
Esto hace casi imposible competir en el mercado interno.
El precio del arroz húmedo también ha caído. Pasó de 0,52 dólares por kilo en el ciclo pasado a 0,40 dólares este año.
Sin embargo, algunos compradores buscan pagar incluso menos. Aprovechan la sobreoferta generada por las importaciones.
Productores denuncian que varias industrias no reciben el arroz nacional. Aseguran que los silos están ocupados con producto importado.
“El productor llega y no tiene a quién venderle”, explicó una fuente del sector.
Denuncias sobre el modelo económico
La crisis del arroz golpea productores y reabre el debate sobre el modelo económico. El sector agrícola habla de una “economía de puertos” basada en importaciones.
Según productores, este esquema favorece a empresas con acceso a licencias. También señalan que pocas compañías concentran el negocio.
Durante años, importar resultó más rentable que producir localmente. Esto ocurrió especialmente durante el control cambiario en el país.
Aunque la producción nacional se reactivó en momentos de escasez, la tendencia cambió. Ahora, los agricultores aseguran que el mercado vuelve a favorecer importaciones.
