Real Madrid tumba al FC Barcelona en el tramo final del clásico gracias a un doblete estelar de Kylian Mbappé que silencia el dominio azulgrana en LaLiga EA Sports. El Real Madrid venció este domingo 25 de octubre de 2026 al FC Barcelona con pizarra de dos goles por uno en el choque estelar correspondiente a la décima jornada de LaLiga EA Sports.
El atacante francés Kylian Mbappé asumió el protagonismo absoluto del compromiso al perforar las redes rivales en dos oportunidades, anulando de tajo la diana solitaria que el extremo brasileño Raphael Dias ‘Raphinha’ había encajado para devolver la paridad transitoria a los catalanes.
Dicho triunfo consolida la efectividad táctica del conjunto blanco en las grandes citas del calendario, castigando severamente la falta de contundencia del elenco blaugrana en los metros decisivos de la cancha.
El dominio del balón, la resistencia merengue y el rebote inaugural de Mbappé
El planteamiento azulgrana intentó imponer condiciones en el terreno mientras el elenco capitalino aguardaba con serenidad sus oportunidades al contragolpe:
- La escuadra barcelonista llevó el peso del juego durante gran parte de la contienda y acumuló mayor cantidad de remates con sensación inminente de peligro hacia la portería merengue.
- La zaga del Real Madrid neutralizó los embates rivales con solvencia y relativa comodidad en su propio feudo, cerrando espacios en el área chica.
- El plantel madridista utilizó transiciones veloces como principal arma ofensiva, aprovechando los desajustes defensivos que dejaban los laterales azulgranas.
- Kylian Mbappé abrió el marcador a los 41 minutos del primer tiempo al capitalizar un balón rebotado tras un intento de despeje del zaguero Gerard Martín.
- La primera anotación del artillero galo golpeó anímicamente a los visitantes justo antes de enfilar hacia los vestuarios para el descanso de medio tiempo.
En tal sentido, la disciplina táctica de la retaguardia madrileña frustró la posesión prolongada que ejecutaban los centrocampistas catalanes en la zona media.
A este respecto, diversos estrategas internacionales señalan que la contundencia en las áreas define los clásicos por encima del volumen de juego o los porcentajes de control del balón.
Aunado a esto, los aficionados merengues celebraron la oportuna lectura posicional del delantero europeo para pescar balones sueltos dentro del área de castigo.
Asimismo, los analistas deportivos coinciden en que los errores fortuitos en la línea de salida del Barcelona facilitaron la emboscada del cuadro de Chamartín.
La respuesta de Pedri y Raphinha, y la jugada de oro de Camavinga al 88
El empate transitorio en el inicio de la segunda mitad
Por otra parte, el Barcelona saltó al césped tras la reanudación con una vocación ofensiva redoblada para reescribir la historia del duelo.
Los pupilos de la divisa culé combinaron con mayor precisión en el último tercio de cancha, encontrando grietas en la férrea estructura blanca.
Dicha insistencia rindió frutos en la fracción 61, cuando el volante Pedro González ‘Pedri’ fabricó una asistencia milimétrica para habilitar el desmarque del extremo Raphinha.
El atacante brasileño remató con certeza ante la salida del cancerbero, colocando el 1-1 en la pizarra y desatando el júbilo temporal en el banquillo visitante.
En consecuencia, el conjunto azulgrana adelantó sus líneas en busca de la ventaja definitiva, asumiendo riesgos superlativos frente a la velocidad madridista.
De igual manera, el choque subió en intensidad física y fricción táctica, con ambos planteles disputando cada balón con vehemencia en el círculo central.
La galopada de Eduardo Camavinga y el remate a puerta vacía
Por añadidura, el talento individual del Real Madrid apareció en los minutos finales para quebrar la igualdad cuando el reloj agonizaba.
El mediocampista francés Eduardo Camavinga protagonizó una brillante maniobra individual en el minuto 88, dejando atrás a varios adversarios gracias a su potencia y cambio de ritmo.
Dicha cabalgada desembocó en un pase perfecto hacia Mbappé, quien simplemente empujó la esférica hacia las mallas con la arquería totalmente desguarnecida.
El doblete del ariete galo sentenció definitivamente el cotejo y desató la euforia en las tribunas, dejando sin margen de reacción al elenco barcelonista.
Por otro lado, los seguidores del fútbol mundial elogian la frialdad de Mbappé para liquidar los partidos trascendentales en las instancias definitorias.
De modo que el control infructuoso del Barcelona, el tanto de Raphinha, la genialidad de Camavinga y los dos zarpazos de Kylian Mbappé firmaron una victoria inolvidable para los blancos en la jornada diez.
Con información de EFE
