Primero Justicia exige una auditoría urgente a la red oncológica venezolana ante la escalada mortal del cáncer que proyecta más de 35.000 fallecidos y deja hospitales paralizados. El partido Primero Justicia demandó este miércoles 28 de octubre de 2026 una rigurosa auditoría pública e inmediata a la totalidad de la red oncológica del país junto a la revisión exhaustiva de las partidas presupuestarias asignadas para obras de infraestructura dotación de aparatos clínicos e insumos farmacológicos.
La presidenta regional de la organización en Miranda e integrante de la Dirección Nacional aurinegra Milagros Valera presentó la solicitud formal respaldada en los alarmantes pronósticos epidemiológicos de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV) alertando sobre el crecimiento sostenido de la tasa de letalidad que castiga a los pacientes sin distingo de edad.
Las proyecciones de la SAV y el impacto económico en las familias
La dirigente nacional precisó que las proyecciones técnicas de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela estiman más de 85.500 casos nuevos de cáncer para el cierre de 2026 lo que representa una media de 234 diagnósticos por jornada.
Valera puntualizó que los registros proyectan igualmente más de 35.500 decesos durante este periodo marcando una letalidad de 97 defunciones diarias en el territorio patrio.
En tal sentido la vocera aurinegra comparó este balance con los números del pasado reciente recordando que la mortalidad trepó desde 33.000 fallecimientos en 2024 hasta más de 35.484 víctimas en 2026 lo que evidencia un incremento superior a los 2.400 casos fatales.
A este respecto la portavoz opositora reclamó con insistencia “un Estado presente que garantice herramientas efectivas para el diagnóstico temprano, así como tratamientos oportunos y equipos totalmente operativos”.
Aunado a esto Valera advirtió que la supuesta gratuidad de los medicamentos de alto costo que tramita el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) queda solo sobre el papel pues la realidad impone anaqueles vacíos ausencia crónica de reactivos y el desembolso obligatorio de ahorros familiares para pagar cirugías de emergencia.
Asimismo la líder política resumió la angustia de los afectados con una sentencia tajante: “En Venezuela, el cáncer no solo compromete la salud, sino el bolsillo”.
La ruina de la infraestructura pública y el éxodo de especialistas
La encrucijada financiera y el drama de los trasplantados
Por otra parte la tolda justiciera denunció que la red hospitalaria oncológica atraviesa un cuadro de parálisis estructural caracterizado por la desconexión continua de máquinas de radioterapia desabastecimiento cíclico y una alarmante escasez de oncólogos derivada de la migración de talento profesional que generó la crisis del régimen.
Valera explicó que esta debacle sanitaria expulsa a millares de ciudadanos al extranjero en busca de terapias para salvar la vida extendiendo el sufrimiento a personas que conviven con VIH-Sida pacientes que requieren trasplantes y enfermos dependientes de inmunosupresores permanentes.
La dirigente detalló el calvario de los hogares al remarcar: “Padecer cáncer en Venezuela no es solo un diagnóstico de salud, sino una encrucijada financiera, porque el sistema actual obliga a los pacientes oncológicos a librar dos batallas en paralelo: la médica y la económica. Lamentablemente, la escasez de recursos y la pobreza terminan cobrando vidas antes que la propia enfermedad”.
En consecuencia las organizaciones de pacientes redoblan sus peticiones de ayuda humanitaria para evitar que el alto costo de la vida interrumpa los ciclos de quimioterapia.
De igual manera los defensores de los derechos asistenciales insisten en que la administración pública debe garantizar de inmediato los fármacos biológicos indispensables para frenar el avance de los tumores.
La falsedad de las cifras oficiales y las obras inconclusas
Por añadidura el movimiento opositor desmintió la veracidad de la propaganda institucional que publicita la plena operatividad de más de 60 hospitales generales y oncológicos 20 centros pediátricos de alta gama y múltiples unidades de radioterapia en funcionamiento.
Frente a esa versión gubernamental Valera exigió una inspección técnica abierta sobre las condiciones reales de centros de referencia nacional como el Instituto de Oncología Dr. Luis Razetti el Hospital Oncológico Padre Machado el Complejo Hemato-Oncológico Dr. Domingo Luciani y el Servicio de Oncología del Hospital Universitario de Caracas.
La dirigente fustigó además las promesas incumplidas respecto a la edificación del Instituto Nacional del Cáncer y el Hospital Oncológico de Caracas en Montalbán estructura que el Ejecutivo planificó al lado del Hospital Cardiológico Infantil junto al inconcluso Hospital Oncológico de Guarenas proyectos que continúan en el abandono mientras la emergencia sanitaria cobra más víctimas.
Valera concluyó su intervención vinculando el rescate sanitario con la transformación democrática del Estado: “La prevención empieza con un sistema de salud que permita detecciones tempranas y tratamientos adecuados. Venezuela entera merece dignidad y un Estado presente y eso lo lograremos cuando tengamos elecciones libres y justas en nuestro país, porque ese es el gran anhelo de todos”.
Por otro lado los gremios médicos respaldan la solicitud de auditoría fiscal sobre las compras públicas para determinar el destino exacto de las partidas consignadas al sector oncológico.
De modo que el aumento en los decesos reportados por la SAV las fallas del IVSS el colapso de las máquinas de radiación y las promesas de hospitales fantasmas trazan el reclamo ciudadano contra el abandono de la salud pública.
Con información de Alberto News
